Cuatro formas en las que el sector de las telecos cambiará en 2023

Mayor énfasis en fuentes propias de datos, ahorro de costes energéticos, desarrollo del escosistema 5G y transformación en ‘tech-cos’ serán las claves

Como viene siendo habitual, es muy probable que 2023 traiga consigo importantes cambios en varios ámbitos de la tecnología. Aunque no podemos predecir el futuro, ya se empiezan a divisar ciertas tendencias entre las empresas de telecomunicación.

1 Mayor énfasis sobre los datos. Algunas telecos como T-Mobile, la filipina Globe Telecom o la nórdica Telia ya están aprovechando los datos y la inteligencia artificial (IA) para elevar la experiencia de sus clientes y automatizar sus campañas. Pero aún hay mucho potencial desaprovechado. Con las cookies de terceros en la obsolescencia, las fuentes de datos propias se volverán aún más valiosas, siempre y cuando se guíen por los intereses de sus clientes.

Las telecos cuentan con océanos de datos, pero gran parte de ellos se encuentran dispersos. Por ejemplo, los datos operacionales se almacenan entre múltiples plataformas y tecnologías heredadas, como 3G o 4G, incluyendo los sistemas de apoyo operacional (operational support systems, OSS) y los sistemas de apoyo de negocios (business support systems, BSS). Además, muchos de los proveedores de internet (internet service provider, ISV) a lo largo de la cadena de valor teleco conservan sus propios datos en jardines vallados. Esto hace que resulte muy complejo consolidar, gestionar y compartir datos en una organización.

Una arquitectura de malla de datos puede contribuir a liberar los datos de las telecos. Estas mallas de datos permiten que cada conjunto de datos asociado a un dominio concreto sea tratado como un producto y gestionado por aquellos equipos que están familiarizados con ellos. Las mallas de datos aseguran que las líneas de negocio cuenten con herramientas apropiadas para su trabajo. Por ejemplo, permite a cualquier persona crear, entrenar y desplegar modelos de aprendizaje automático (machine learning, ML), acelerando la innovación y enriqueciendo la experiencia de los clientes.

2 La sostenibilidad y los costes energéticos adquirirán prioridad en la agenda. Con la subida de los costes energéticos, la reducción del gasto y el aumento de la sostenibilidad pasarán a ser cuestiones prioritarias. Un enfoque basado en los datos puede resultar de gran ayuda en este sentido.

El sector global de las telecomunicaciones produjo un 2,6% de las emisiones totales de dióxido de carbono (CO2) en el mundo en 2020. Según un informe publicado por la Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones, esto supera al sector de las aerolíneas. Según GSMA Intelligence, en 2021, el consumo energético representó el 15%-40% del gasto operativo de las telecos y se espera que esa cifra no haga más que aumentar. Para los operadores de redes móviles, la mayoría de este consumo energético (60%-75%) proviene de las redes de acceso por radio (radio access networks, RAN).

Las cargas del tráfico de datos son intermitentes, de modo que diferentes partes de las RAN pueden ponerse en modo hibernación durante periodos breves, e incluso durante situaciones de picos de tráfico, para reducir el consumo energético. Por ejemplo, un operador de red móvil en Australia fue capaz de recortar el consumo energético en más de un 7% simplemente apagando el símbolo de amplificación de potencia en una de sus instalaciones, sin observar ninguna degradación de servicio. Mediante el uso de datos y aplicaciones de IA/ML, las telecos podrán emplear servicios inteligentes para monitorizar y automatizar estos procesos.

El traslado a la nube conlleva aún más ahorro energético. Diversos estudios llevados a cabo por la empresa de análisis 451 Research, parte de S&P Global Intelligence, concluyeron que migrar las cargas de trabajo de las instalaciones propias a AWS podía reducir la huella de carbono de las empresas en casi un 80%. En la actualidad, ya estamos viendo como varias telecos adoptan la nube, como en el caso de la sueca Vilma, Spark New Zealand o DISH. Además, la innovación en procesadores en el núcleo 5G puede reducir aún más el gasto energético. Por ejemplo, en Japón, NTT Domoco y NEC han reducido su consumo en una media de 72% frente a los actuales procesadores x86.

3A medida que las redes vayan madurando, las colaboraciones fomentarán el desarrollo del ecosistema 5G. Desde hace ya unos años, hemos escuchado la promesa de mayores ingresos gracias al 5G, pero todavía estamos esperando verlos. Se prevé que 2023 supondrá un punto de inflexión.

Todos los principales proveedores estadounidenses han realizado despliegues 5G a nivel nacional. En Europa, 34 de los 50 países europeos han desplegado redes 5G, así como 14 en la región Asia-Pacífico, según informes procedentes de GSMA. La última barrera para materializar el potencial de la tecnología 5G es el ecosistema, es decir, las colaboraciones horizontales y multifuncionales necesarias para crear servicios 5G y reducir las barreras para la creación y gestión de redes 5G.

4Transformación de las propias telecos. La cuarta tendencia del próximo año será la evolución acelerada de las telecos para convertirse en empresas de tecnología o tech-cos, transformando la relación que mantienen con sus clientes y la forma en la que operan para acceder a nuevas fuentes de ingresos. El cambio tendrá dos componentes.

En primer lugar, las telecos deberán pasar de operar como proveedores de conectividad a ser proveedores de servicios digitales, aprovechando sus redes para enriquecer la relación que mantienen con los clientes. Por ejemplo, la surcoreana SK Telecom se está transformando en una empresa de IA y la suiza Swisscom está aumentando el valor que ofrece a los clientes a base de formar a trabajadores técnicos y comerciales para que puedan asesorar a sus clientes durante sus propias transiciones a la nube.

En segundo lugar, las telecos deberán modificar sus operaciones para utilizar sus redes como plataformas. Este enfoque les proporcionará una nueva forma de monetizar sus redes y generar nuevos operadores de redes móviles virtuales en cuestión de días, los cuales podrían resultar rentables a partir de tan solo 10.000 suscriptores.

Abrazar estas cuatro tendencias no resultará sencillo, puesto que requerirá formar al personal y, aún más importante, un compromiso por parte de las directivas. Pero las telecos que logren realizar estos cambios se encontrarán en una posición mucho más favorable para lograr crecer y adaptarse a las próximas innovaciones. Esperemos que 2023 sea un año de grandes transformaciones y ayudar a las telecos para hacer realidad este futuro.

Adolfo Hernández es vicepresidente de Telecomunicación Global de Amazon Web Services