Los fondos cotizados frenan la captación de dinero tras décadas de auge

En 2022 este tipo de vehículos atrajeron 867.000 millones de dólares

Una pantalla de la Bolsa de Nueva York con el logotipo de la gestora de activos BlackRock.
Una pantalla de la Bolsa de Nueva York con el logotipo de la gestora de activos BlackRock.

Los fondos cotizados (conocidos como ETF, por sus siglas en inglés) han sido el invento financiero más revolucionario del último medio siglo. En las últimas décadas han atraído una cantidad ingente de dinero, pero en 2022 su poder de atracción se ha frenado.

De acuerdo con datos divulgados por BlackRock, la mayor gestora del mundo y líder también en ETF, la industria captó el año pasado 867.000 millones de dólares. Es un volumen enorme, pero lejos de los 1,29 billones de dólares de 2021. La caída es del 33%.

Los fondos cotizados son un híbrido entre fondo de inversión y acción bursátil. Permiten invertir en una cartera variada de títulos de renta variable o de bonos (como los fondos), pero se negocian de forma constante en mercados abiertos. Ofrecen constantemente un precio y se pueden comprar y vender de forma instantánea (como las acciones). En cambio, para vender un fondo el proceso se demora varios días. 

Los datos divulgado ayer por BlackRock están muy marcados por un ejercicio nefasto para los mercados financieros. Cuando caen a plomo el precio de los bonos y las acciones es difícil que los inversores sigan metiendo dinero en los fondos cotizados.

Los ETF se han convertido en la alternativa barata y rápida de los fondos de inversión. En su origen, todos los fondos cotizados se dedicaban a replicar la evolución de un índice bursátil (el S&P 500, el Nasdaq, el Ibex...). Con el tiempo, fueron surgiendo ETF que invertían en índices de bonos. Al no tener detrás a un gestor dedicado a analizar, comprar y vender compañías, las comisiones que cobran puede ser más baratas.

En 2022, los fondos cotizados sí que crecieron con fuerza los dedicados a bonos, con un nivel de captaciones netas de 266.000 millones de dólares. Se trata del mejor año de la industria. En los ETF de bonos las captaciones ascendieron a 598.000 millones, un nivel inferior que el año anterior, cuando superaron el billón de euros. 

En los últimos años, también han empezado a generalizarse los ETF activos. Esto es, que sí que tienen detrás a un gestor de fondos que se dedica a invertir en empresas, no a seguir a un índice.

Durante el año pasado, han logrado fuerte captaciones de dinero los ETF dedicados al sector tecnológico, a pesar de las fuertes caídas. En total, 25.600 millones de dólares. También han tenido un buen año los fondos cotizados del sector de la salud (20.000 millones).

Otra tendencia que se apreció en 2022 es un frenazo en los ETF con perfil sostenible. Sumaron 60.000 millones de dólares, la mitad que el año anterior.

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