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Los inversores temen que China trunque la recuperación bursátil

Las casas de análisis apostaban por China en 2023

El descontrol de la pandemia en el país ha provocado ya caídas en Bolsa

Los inversores temen que China trunque la recuperación bursátil
REUTERS

Tras un nefasto 2022 en términos de rentabilidad, los inversores se aferraban a la esperanza de que el final de las políticas de Covid cero en China contribuyeran a reactivar la economía del gigante asiático y a impulsar la economía mundial. Ahora, con la sensación de que la pandemia vuelve a descontrolarse, se extiende el temor a que la recuperación bursátil de 2023 se vea truncada.

Desde Amundi, la mayor gestora de activos de la zona euro, calculaban para este año que el PIB de China crecería a una tasa del 4,5% “gracias a la finalización de las restricciones para controlar el Covid y a la reactivación del mercado inmobiliario”.

Este crecimiento, aunque aún estaría alejado de las cifras que China había logrado años atrás, “debería bastar para ayudar a reactivar muchas otras economías muy dependientes de China, desde las del Extremo Oriente hasta la alemana”, apunta Víctor de la Morena, director de inversiones de Amundi en España y Portugal.

Ahora bien, desde la firma ya valoraban el riesgo de que la situación se complicara en China y que la economía, lejos de crecer, sufriera una recesión. Era un escenario improbable, al que otorgaban solo un 20% de probabilidad, pero que con el caos que se está viviendo en el país con la desescalada ya no parece tan remoto.

De acuerdo con el virólogo Luis Enjuanes, director del laboratorio de coronavirus del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), en China puede haber en estos momentos 35 millones de contagiados, lo que está colapsando los hospitales y disparando la mortalidad. Ese riesgo de un nuevo descontrol de la pandemia, que pudiera obligar a China a dar marcha atrás e imponer nuevamente sus medidas draconianas contra el Covid, provocó que las acciones de varias compañías chinas cotizadas en Estados Unidos cayeran con fuerza por segundo día consecutivo.

El gigante de la distribución Alibaba perdía ayer un 2,5% nada más abrirse la sesión y la firma de comercio electrónico JD.com, otra de las más grandes del país, se dejaba un 5,4%. “Hay muchas esperanzas puestas en la reapertura de la economía china, que lleva tres años cerrada en mayor o menor medida, por eso empieza a cundir el pesimismo ante lo que está ocurriendo”, explica un veterano gestor español.

Otro de los activos en los que ha pesado las dudas sobre la recuperación de China es en el petróleo. El barril de Texas llevaba una subida del 11% desde mínimos de diciembre por la confianza en que la economía mundial se fuera recuperando en 2023, a medida que la inflación se atajara. Sin embargo, desde hace tres sesiones el precio ha caído, por las dudas sobre el papel que jugará China en la ansiada recuperación.

Con todo, los problemas de China no solo están relacionados con su gestión de la pandemia. El fuerte crecimiento del país durante las últimas décadas ha provocado importantes desequilibrios. Entre ellos, una colosal burbuja inmobiliaria que el país está tardando en digerir. Hace un año, todo el planeta temblaba ante la posible quiebra del gigante inmobiliario Evergrande, con graves problemas de apalancamiento.

Aunque finalmente la sangre no llegó al río, puso de relieve los problemas del mercado de la vivienda chino, que había crecido de una forma descontrolada durante muchos años. Bruno Patain, responsable de la gestora Eurizon, con una importante presencia en China, es más optimista que el consenso sobre las perspectivas de la economía china.

“La Bolsa sigue teniendo mucho potencial. El partido comunista chino sigue teniendo como prioridad el bienestar del ciudadano y harán lo que sea para mantener el crecimiento económico”, explica. Una de las apuestas más claras de la firma para 2023 es la compra de deuda soberana china, que sigue cotizando como si fuera un mercado emergente pero que ha demostrado una notable solvencia en los últimos años.

Segundo semestre

El invierno será clave para determinar si el Gobierno chino se ha equivocado o no con la brusca retirada de las medidas anti-Covid. Con todo, la mayor parte de las gestoras de activos consideraba que sería a partir del segundo semestre cuando se vería el efecto en la reactivación económica, según las previsiones de Goldman Sachs.

El banco norteamericano Morgan Stanley apuntaba en su reciente informe de perspectivas que “el levantamiento de las restricciones contra el Covid unido con un progresivo debilitamiento del dólar pueden hacer que China sea un área muy interesante para la inversión en Bolsa en 2023”. En las próximas semanas, los inversores de todo el mundo cruzarán los dedos a la espera de que China pueda por fin hacer vida normal con el virus que surgió allí hace tres años.

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