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Meta cierra el escándalo de Cambridge Analytica con el pago de una nueva multa por 725 millones de dólares

El histórico acuerdo evita que la firma reconozca cualquier delito, aunque debe esperar la aprobación de la Justicia estadounidense

Año nuevo, vida nueva. Ese parece ser el lema de Meta, que ha aceptado este jueves por la noche pagar $725 millones de dólares para resolver una demanda colectiva que acusa al gigante tecnológico de permitir a terceros acceder a información personal de los usuarios. Entre quienes hicieron uso de esta "ventana" se encontraba Cambridge Analytica, la empresa de datos involucrada en la campaña presidencial de Donald Trump de 2016 que tuvo acceso a los datos de 87 millones de usuarios.

Los abogados de los demandantes calificaron el acuerdo propuesto como el más grande

que jamás se logrará en una demanda colectiva de privacidad de datos en EE UU y lo más

que Meta ha pagado alguna vez para resolver una demanda colectiva.

El pacto entre las partes no significa que Meta admita errores de su parte. La empresa, también propietaria de Instagram y Whatsapp, no admitirá irregularidades de su parte, aunque el acuerdo aún está sujeto a la aprobación de un juez federal en San Francisco.

La compañía ha señalado en un comunicado que llega a un acuerdo porque esta solución era "en el mejor interés de nuestra comunidad y accionistas".

La firma ha intentado aprovechar la oportunidad para destacar los cambios hechos en su plataforma. "Durante los últimos tres años, renovamos nuestro enfoque de la privacidad y se implementó un programa integral de privacidad", dijo Meta.

¿Qué era Cambridge Analytica?

Cambridge Analytica, ya desaparecida, trabajó para el éxito de Donald Trump durante la campaña presidencial de 2016, y obtuvo acceso a la información personal de millones de cuentas de Facebook con el fin de crear perfiles de votantes y mejorar así los anuncios publicitarios del candidato republicano.

Cambridge Analytica obtuvo esa información sin el consentimiento de los usuarios. El escándalo desatado por este caso impulsó las investigaciones gubernamentales sobre las prácticas de privacidad de Facebook, que incluso obligaron al presidente ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, a sentarse frente al Congreso estadounidense.

En 2019, Facebook ya había acordado pagar $5.000 millones de dólares para poner punto final a la investigación de la  Comisión de Comercio sobre sus prácticas de privacidad. Además, la compañía acordó pagar $100 millones adicionales para resolver las acusaciones de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC). El regulador señalaba que la empresa no había informado correctamente a sus inversores sobre el mal uso de los datos de los usuarios.

Meta había dado el visto bueno también en 2019 a pagar unos 580.000 euros a la Oficina del Comisionado de Información (ICO), el regulador de protección de datos del Reino Unido, por este escándalo.  La compañía de Mark Zuckerberg había inicialmente apelado la sanción, lo que llevó a la ICO a presentar una contra apelación.

El nuevo acuerdo permite ahora resolver las reclamaciones de los usuarios de Facebook. Los abogados de esta agrupación de usuarios alegaron que la plataforma social los engañó para que pensaran podían mantener el control sobre los datos personales, cuando en realidad permitía que ciento de compañías tuvieran acceso a los mismos.

Meta intentó argumentar previamente que los usuarios no tenían un "interés legítimo" en proteger su privacidad ya que compartían su información con sus amigos en la plataforma social. Este intento de defensa fue rápidamente desestimada por los juzgados, lo que permitió que el caso siguiera adelante.

Pero los verdaderos beneficiarios de este acuerdo son los abogados detrás de la causa. De acuerdo a la agencia de noticias Reuters, los letrados planean pedirle al juez que otorgue unos honorarios del 25% al despacho de abogados. Esto equivale a más de 181 millones de dólares.

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