Las tres claves de Amundi para volver a asumir riesgos: pivote, China y gas

Tienen previsto ir subiendo el peso de la Bolsa en carteras a lo largo del ejercicio

Cuartel general de Amundi AM, en París.
Cuartel general de Amundi AM, en París.

La noche siempre es más oscura justo antes del alba. Así se sienten la mayoría de los gestores de fondos. El año ha sido horrible, pero están convencidos de que en 2023 las cosas serán muy distintas. Desde Amundi, consideran que la primera mitad del año deberá primar la cautela, pero para el segundo semestre esperan que pueda empezar a ser atractivo tomar riesgos y aumentar la exposición en Bolsa.

Los datos de rentabilidad en 2022 han sido nefastos. Prácticamente todas las categorías de activos han perdido dinero (salvo la inversión en ciertas materias primas y en dólares). Además, los fondos de renta fija, considerado uno de los activos más seguros, han registrados caídas de entre el 7% y el 10%.

Una cartera que combinara 50% de Bolsa y 50% de bonos, habría tenido su peor retorno en más de 50 años. Una pérdida de casi el 22% en términos reales.

Víctor de la Morena, director de inversiones de Amundi España, reconoce que 2022 ha sido "un año malo sin paliativos". Pero desde la firma confían en que el próximo ejercicio vuelvan las rentabilidades positivas. "Históricamente, después de un ejercicio muy malo, casi siempre se ha sucedido un año bueno. Quien pretenda adelantarse al mercado y saber exactamente cuándo las cosas van a mejorar, lo tiene muy difícil", apunta.

Desde Amundi, la mayor gestora de activos de la zona euro, con 1,8 billones de euros gestionados, consideran que para 2023 habrá tres factores a monitorizar para ver si los mercados se están dando la vuelta.

En primer lugar, la inflación y los tipos de interés. La actual contracción económica ha sido provocada por los bancos centrales, que han subido tipos a una velocidad inusitada para tratar de contener las subidas de precios. "Mientras el paciente siga teniendo fiebre, harán falta más medicinas, aunque se resienta el estómago", resume De la Morena. Ahora bien, una vez que la inflación esté controlada, pararán las subidas de tipos y los mercados tendrán mejores perspectivas.

El segundo factor clave es China. Si finalmente se deja atrás la política de Covid 0, sería un importante impulso para la economía del país, lo que afectaría a muchas regiones dependientes del gigante asiático, desde a Alemania hasta Japón, pasando por Taiwan. Además, parece que la digestión del empacho inmobiliario ya está muy avanzada.

Por último, desde Amundi están muy pendientes de lo que pasa con los precios de la energía, que puede ser muy relevante para el devenir de la economía de la zona euro. "Aquí la guerra será una de las claves. No sabemos si mejorará, si empeorará. Nuestro escenario principal es que en la segunda mitad del año podría haber un alto el fuego, pero tampoco es que lo veamos como algo muy probable", apunta De la Morena.

Ante este escenario, desde la firma prefieren primar en el primer semestre los activos más seguros, como la deuda soberana o los bonos corporativos de la máxima calidad. Según vaya avanzando el año, y si se va cumpliendo el escenario central, irán aumentando el peso, primero de Bolsa de Estados Unidos, luego de Europa, y también renta fija de países emergentes.

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