Crónica de la Bolsa

El Ibex apura un alza del 0,78% pero suma su segunda semana a la baja

El selectivo queda en los 8.289,20 puntos, sin señales de que vaya a darse rally de Navidad

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El Ibex 35 cerró el viernes en 8.289,2 puntos, tras subir un 0,78%. Este tímido rebote no bastó para borrar las pérdidas semanales, del 1,1%. Se trata de la segunda semana consecutiva de retrocesos, alejándose así la posibilidad de que se produzca un rally navideño. Los bancos y otros valores cíclicos han sido los que peor comportamiento han tenido en los últimos días.

Los datos macroeconómicos van reflejando ya una ralentización de la economía, tanto española como europea. Por eso las cotizadas más dependientes del ciclo económico son las que más han sufrido.

Bankinter cerraba la semana con una caída acumulada en las últimas cinco sesiones de casi el 5%, mientras que CaixaBank se dejaba prácticamente un 4%. Se trata de dos grupos con exposición casi total a la economía española. Aunque los expertos creen que el sector bancario está más que preparado para asumir un cierto aumento de la morosidad por culpa del deterioro económico, las fuertes subidas que acumulan los bancos domésticos en el año están siendo la excusa para recoger posiciones en un contexto de creciente temor a la desaceleración.

Otras compañías que han registrado importantes caídas en la semana son Inditex, Telefónica y Repsol, tres de los pesos pesados del selectivo español. Entre los ganadores de la semana destacan Aena e Iberdrola.

Con todo, desde la firma Link Analisis destacan que la semana ha estado marcada por los dos días festivos, martes y jueves. “El volumen de contratación es muy escaso, lo que siempre provoca una mayor volatilidad y movimientos más extremos en los precios de los valores, por lo que no son días para sacar conclusiones sobre el estado real del mercado”, apunta el analista Juan José Fernández-Figares.

En lo que va de año el Ibex 35 acumula unas pérdidas del 4,87%, siendo uno de los índices bursátiles europeos que menos pierde. El único selectivo del Viejo Continente que logra mantenerse en positivo es el Footsie 100 británico, que ha podido compensar los problemas de muchas de sus compañías con el buen momento que han vivido las petroleras y las empresas mineras, que tienen un importante peso en la Bolsa inglesa.

Otros mercados acumulan números rojos muy por encima del Ibex 35. Es el caso de la Bolsa alemana, que pierde en 2022 más del 10% o la italiana, que se deja un 12%.

Final de año

Las correcciones de las últimas semanas tienen su explicación en un exceso de optimismo vivido por los mercados en octubre y noviembre. “Hay muchos gestores que han sido demasiado impacientes pensando en que las Bolsas tenían que despegar ya después de un mal año, pero creo que ha habido demasiada precipitación”, explica Ana Besada, gestora de Bolsa de CaixaBank AM.

En el caso del Ibex 35, en octubre subió un 8% y en noviembre un 5,1%, borrando la mayor parte de las pérdidas que arrastraba. Lo mismo ha ocurrido con la Bolsa europea. El índice Stoxx 600, que sintentiza la evolución de las mayores compañías del Viejo Continente, registró en octubre una subida del 6,3% y en noviembre del 6,7%.

Wall Street

El mismo patrón de recuperación se ha vivido, aunque con menor fuerza, al otro lado del atlático. El índice S&P 500 avanzó casi un 7% en octubre y un 1% en noviembre. En cambio, en las dos últimas semanas esta carrera parece haberse frenado. De hecho los tres principales índices estadounidenses cerraron este viernes con pérdidas. El Nasdaq se dejó un 0,70%, el Dow Jones un 0,90% y el S&P un 0,73%.

El gran sentimiento que domina los mercados es el de la acción de la Reserva Federal para tratar de atajar la inflación. Fue hace algo más de un año cuando el presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, reconocía que los fuertes incrementos de los precios no iban a ser “transitorios”, como los había calificado hasta entonces.

Fue a partir de diciembre de 2021 cuando la Fed primero, y después otros grandes bancos centrales, comenzaron a subir los tipos de interés y a retirar los progrmas de compras de activos, para intentar así enfriar la economía y controlar la inflación.

Este jarabe de ricino parece que ya está dando sus frutos. El viernes se publicó en Estados Unidos el dato de precios manufactureros. En tasa interanual, el índice está en el 7,4%, bajando claramente del 8,1% de octubre. Este indicador llegó a estar en el 11,7% al cierre de marzo.

Joaquín García Huerga, director global de estrategia de BBVA Asset Management, considera que este tipo de datos “indican que ya hemos dejado atrás el pico de inflación, pero hay que ser cautos”.

El reverso de esta estrategia es el detrioro económico. En EE UU los datos de PIB se van moderando y el mercado laboral también empieza a dar síntomas de enfriamiento.

En lo que va de mes, los sectores que peor se han comportado en la Bolsa norteamericana son también los más cíclicos, como el de fabricantes de automóviles, que se ha dejado más del 11%. O el de banca, que ha perdido un 8%.

También ha empezado a sufrir la industria petrolífera, con caías en diciembre que rondan el 10%, ante el temor de que un enfriamiento de la economía mundial produzca una importante contracción de la demanda de combustibles fósiles.

Desde el equipo de análisis de Santander Asset Management están recomendando a los clientes que esperen unos meses antes de volver a añadir riesgo en las carteras. El punto clave para volver a los mercados sería cuando se calibre la profunidad del parón económico y se compruebe que los picos de inflación han quedado claramente atrás.

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