Las grandes farmas se preparan para la fiebre del oro de la obesidad

La competencia puede reducir el beneficio de los medicamentos, salvo que los pacientes aumenten con constancia

Una persona en Ciudad de México.
Una persona en Ciudad de México. reuters

Los fármacos contra la obesidad son una moderna fiebre del oro. En EE UU, el 40% está en esa situación. Dieta y ejercicio deberían ser el tratamiento más barato, pero rara vez funcionan. La cirugía bariátrica puede hacer perder hasta el 35% del peso, pero es poco atractiva para muchos.

Los fármacos análogos del GLP-1, que van a los receptores cerebrales del apetito, parecen casi tan buenos. Mounjaro, de Eli Lilly, redujo el peso más de un 20% en un ensayo reciente. Los analistas calculan que Wegovy, de Novo Nordisk, aportará unos ingresos de casi 9.000 millones en 2030, y Mounjaro podría generar 21.000 millones, según Visible Alpha. Para entonces, el mercado de la obesidad podría Llegar a los 50.000 millones, según Morgan Stanley. Esto explica que la acción de Novo Nordisk valga el doble que hace dos años y que cotice a 28 veces los beneficios futuros, casi el doble de la media europea.

Es posible que el dúo no lleve la delantera mucho tiempo. Pfizer y AstraZeneca están trabajando en sus propios productos. Y cualquier farma que espere hacerse con parte del pastel podría comprar biotechs como Zealand, de 1.400 millones, o Altimmune, de 447 millones. Que la tecnología detrás de los GLP-1 ya se use para la diabetes facilita la entrada de nuevos rivales. La competencia hará bajar los precios.

La cuestión es cuántas personas tomarán los fármacos y a qué precio. Los Gobiernos, con problemas de liquidez, pueden dar prioridad a males como el cáncer frente a tratamientos preventivos como los de la obesidad.

Para que el mercado alcance los 50.000 millones anuales, más de 3 millones de personas tendrían que inyectarse GLP-1, suponiendo un coste anual de 16.000 dólares, el precio de Wegovy. Es casi el 4% de la población obesa de EE UU. Una factible reducción del 50% del precio reduciría las ventas a 25.000 millones. Si se reparte esta cantidad entre seis fabricantes, cada uno obtendría solo 4.000 millones. Si el número de pacientes no crece con constancia, las esperanzas de los inversores podrían tener que rebajar unos kilos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías