Derivados

La CNMV estudia prohibir la publicidad de CFD a inversores minoristas y los patrocinios deportivos

El 75% de los clientes sufre pérdidas del 75%. El supervisor ve ineficiencias en el sistema de retribución de la red comercial

El presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura.
El presidente de la CNMV, Rodrigo Buenaventura.

La CNMV quiere dar un paso más en el control de la comercialización de los contratos por diferencia (CFD) entre inversores minoristas, un producto que provoca pérdidas en el 75% de los casos pero que sin embargo no deja de crecer entre los pequeños ahorradores. El supervisor del mercado español, que limita ya el apalancamiento con este tipo de productos y que obliga a advertir del elevado riesgo de pérdidas, quiere prohibir ahora las comunicaciones de carácter publicitario dirigidas a pequeños inversores residentes en España, pero además prevé vetar el patrocinio deportivo de aquellas entidades cuya actividad fundamental sea la distribución de este tipo de producto, y poner coto a determinadas prácticas comerciales y otras técnicas de venta que fomentan la distribución de estos productos entre inversores minoristas.

La operativa con CFD está restringida desde hace años pero la CNMV estudia nuevas medidas de intervención en la operativa de este tipo de derivados que provoca pérdidas de entre 1.649 y 7.269 euros por cliente en un corto periodo de tiempo. Según datos del supervisor, la operativa en CFD alcanzó los 155.389 millones de euros en 2021 tras aumentar un 37% con respecto a un año antes. Un importe que representa el 80,8% de la negociación realizada por inversores minoristas en España en instrumentos derivados, calculado en importes nocionales.

Una operativa que está concentrada en ocho firmas, que acumulan el 99% del total negociado por aquellas que reportan a la CNMV y que, según aseguran, cuentan con más de 60.000 clientes minoristas. Unos inversores que, reconocen las entidades, acumulan en su conjunto unas pérdidas agregadas de 70 millones de euros solo en 2021. En el caso de alguna de estas ocho firmas con mayor actividad en España, las pérdidas alcanzan el 90%, explica el supervisor.

Para tratar de endurecer la actual normativa sobre CFD, que data de 2019, la CNMV ha puesto en consulta pública hasta el 31 de enero nuevas propuestas entre las que está la prohibición de la publicidad de firmas que ofrezcan CFD a pequeños inversores, o al público en general. Una limitación que pasa por prohibir "la comercialización, distribución o venta de los instrumentos y servicios sujetos por medio de comunicaciones de carácter publicitario que se dirijan a inversores minoristas residentes en España, incluidos los clientes potenciales, sobre los instrumentos y servicios sujetos". También estarán incluidos en la prohibición las ofertas de formación, seminarios técnicos, cursos y jornadas que estén relacionados con los CFD.

El supervisor presidido por Rodrigo Buenaventura abre la puerta además a prohibir el patrocinio de eventos deportivos y organizaciones, así como la publicidad de marca cuando el objetivo sea la publicidad, directa o indirecta, de CFD. Una medida que no afectaría, por ejemplo, a la actual campaña de publicidad del bróker XTB con Iker Casillas para la inversión en acciones y ETF sin comisiones. En caso de los contratos de patrocinio vigentes, la CNMV apunta que se podrán mantener hasta su primer vencimiento sin que sea posible su prórroga.

El regulador quiere además vetar la realización de determinadas prácticas comerciales, tales como la retribución a clientes que aporten a nuevos clientes minoristas; la remuneración a la red comercial en base a los clientes captados o los ingresos en efectivo de los clientes, y la utilización y remuneración de colaboradores para la formación de nuevos clientes.

La CNMV no descarta que las nuevas restricciones puedan llegar a aplicarse a otros derivados financieros, más allá de los CFD, y establecer una prohibición directa a la operativa OTC con CFD a través de plataformas electrónicas, que no se extendería a instrumentos negociados en centros de negociación, y que replica la iniciativa adoptada en Bélgica en 2016. Según detalla la CNMV podrá replicar las limitaciones ya vigentes a los CFD a instrumentos cuyo "riesgo de pérdida sea mayor que el importe de la contribución financiera final". Además, apunta iniciativas que están en marcha por parte de otros reguladores, de Holanda y Alemania, sobre limitaciones en el apalancamiento de los turbos o restricciones a la venta a minoristas de ciertos futuros.

Prácticas irregulares

La CNMV explica que 12 entidades extranjeras que prestaban servicios de CFD sin presencia física en el país han cesado su actividad en España tras la advertencia a su supervisor nacional por parte del español de malas prácticas en su labor de monitorización. Además, otras dos entidades con establecimiento mediante agente o sucursal han acordado su cierre y el cese de la comercialización de sus servicios en España a inversores minoristas.

Criptos y chiringuitos financieros, las otras batallas del regulador

Los frentes abiertos de la CNMV este año pasan, además por de aumentar las limitaciones de la operativa con contratos por diferencias (CFD), por incrementar su lucha contra los chiringuitos financieros y la limitación de la negociación algorítmica a través de robots que pueden desestabilizar el mercado y que suponen el 50% del total del volumen negociado en España.

Dentro del marco de la vigilancia contra el fraude financiero, Google ha cedido ante la presión de la CNMV para verificar a los anunciantes financieros. Según los términos del acuerdo, el gigante tecnológico se compromete a realizar un proceso de precertificación de los anunciantes que entrará en vigor en España el 24 de enero de 2023. Un acuerdo que el regulador busca replicar con el resto de plataformas tecnológicas que aún no han accedido a su petición: Facebook –e Instagram–, Twitter y Twitch.

Más allá, la CNMV cuenta con potestad desde principios de año para vigilar la publicidad de todo tipo de criptoactivos. Hasta febrero, el regulador tenía poder sobre brókeres, gestoras de fondos y bancos que ofrecieran bonos, renta variable, fondos de inversión y productos derivados o estructurados, pero existía un vacío legal en los criptoactivos. Sus poderes se limitan solo a su publicidad –la regulación europea sobre este sector no entrará en vigor hasta 2024–.

Otro de sus frentes abiertos muy ligado al auge de las redes sociales pasa por los influencers financieros. La CNMV advirtió a finales de octubre de la existencia de algunos prescriptores financieros que estaban difundiendo recomendaciones de inversión en redes sociales sin cumplir la normativa, por lo que iba a contactar con ellos para solicitar aclaraciones sobre su actividad. El supervisor previamente había solicitado a ciertos influencers que fueran responsables a la hora de promover las criptomonedas.

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