Covid-19

Primeras protestas en China por los duros confinamientos para controlar el Covid

La región de Xinjiang suaviza las restricciones tras unas manifestaciones de indinación por el incendio en un edificio recluido

Captura de un video de las protestas en la noche del viernes en Urumqi, en Xinjiang (China).
Captura de un video de las protestas en la noche del viernes en Urumqi, en Xinjiang (China).
Shanghai / Pekín

Las autoridades de la capital de la región noroccidental china de Xinjiang, Urumqi, anunciaron este sábado que comenzarán a retirar las restricciones anticovid en algunas partes de la ciudad, confinada desde agosto, tras la polémica en redes por la muerte de 10 personas en un incendio.

Como consecuencia del incendio y de encierro, estallaron infrecuentes protestas en la región de Xinjiang, en el extremo occidental de China, con multitudes que gritaban a la policía después de que un incendio mortal desencadenara la ira por su prolongado confinamiento, en un momento en el que las infecciones en todo el país establecieron otro récord diario, recoge Reuters.

Un vídeo que circula en redes muestra una protesta en la noche de este viernes en las calles de Urumqi, protagonizada por una multitud de ciudadanos que exigen el final del confinamiento mientras un funcionario gubernamental, megáfono en mano, trata de calmarlos.

La multitud corearon "¡Terminen con el encierro!", levantando los puños en el aire mientras caminaban por una calle, según videos que circularon en las redes sociales chinas el viernes por la noche. Reuters verificó que las imágenes se publicaron desde la capital de Xinjiang, Urumqi.

Los videos mostraban a personas en una plaza cantando el himno nacional de China con su letra "¡Levántense los que se niegan a ser esclavos!". mientras que otros gritaron que querían salir de los encierros.

Tras el suceso y la oleada de indignación, el Gobierno de Urumqi anunció esta mañana que la ciudad ha conseguido detener la transmisión a nivel comunitario del coronavirus y que "restablecerá gradualmente el orden en la vida de los ciudadanos en las zonas de riesgo bajo", según informa el diario oficial Global Times.

Sin embargo, matizaron las autoridades, todavía quedan algunas zonas consideradas de "riesgo alto" de contagio, que permanecerán confinadas, ya que "los logros de (la campaña de) prevención y control (de contagios de covid) deben ser consolidados continuamente".

El suceso desencadenante

El fuego comenzó en el decimoquinto piso de un edificio residencial la noche del jueves y no fue hasta cerca de tres horas después cuando los bomberos terminaron de extinguir las llamas y extraer a nueve heridos, que tuvieron que ser trasladados a centros hospitalarios para ser tratados por inhalación de humo.

Numerosos usuarios mostraron su indignación por el suceso en las fuertemente censuradas redes sociales del país asiático, donde circulaba un vídeo que supuestamente mostraba a un camión de bomberos rociando con agua el edificio desde la lejanía por no poder acercarse más debido a que la urbanización se encontraba confinada.

En una rueda de prensa, las autoridades locales aseguraron que el camión tuvo dificultades para llegar al edificio porque la vía que conducía a él estaba ocupada por vehículos aparcados, y apuntaron que el bloque había sido calificado como "zona de riesgo bajo" el pasado día 12, por lo que sus residentes habían podido salir de él de forma escalonada a partir del día 20.

Según el portal especializado What's on Weibo, la etiqueta con la que los internautas debatían sobre la citada rueda de prensa en la red social Weibo -equivalente local de Twitter, censurado en el país- había recibido más de 160 millones de visitas tan solo 30 minutos después de su comienzo.

Indignación

Ese mismo portal asegura que otra de las etiquetas que aludía al incendio recibió más de 1.500 millones de visitas, pero no figuraba en la lista de tendencias, lo que apuntaría a que había sido excluido por los censores de la plataforma.

Algunos de los mensajes publicados por los usuarios no solo ofrecen condolencias por los fallecimientos, sino que muestran su indignación por el hecho de que estas personas pasaran los últimos 100 días de su vida confinados en sus casas, en una muestra más del creciente descontento de parte de la población china con las duras restricciones impuestas en el marco de la política de cero covid.

Uno de los comentarios comparaba el suceso con la muerte de 27 personas en un accidente de autobús el pasado septiembre en la provincia de Guizhou (sur) mientras eran trasladadas a un centro de cuarentena de madrugada: "La historia se repite una vez más, y es la gente corriente la que paga el precio".

Pese al impacto económico y al citado descontento entre algunos sectores de la población china, las autoridades nacionales siguen enrocadas en la política de 'cero covid', de la que aseguran que es la "más económica y científica" y que ha salvado millones de vidas.

China ha puesto a la vasta región de Xinjiang bajo uno de los bloqueos más prolongados del país, y muchos de los cuatro millones de residentes de Urumqi tienen prohibido salir de sus hogares hasta por 100 días. La ciudad reportó alrededor de 100 casos nuevos cada uno de los últimos dos días.

Xinjiang es el hogar de 10 millones de uigures. Los grupos de derechos humanos y los gobiernos occidentales han acusado durante mucho tiempo a Pekín de abusos contra la minoría étnica principalmente musulmana, incluido el trabajo forzoso en campos de internamiento. China rechaza enérgicamente tales afirmaciones.

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