Inmobiliario

El Constitucional admite a trámite el recurso contra la demolición de Isla de Valdecañas

El Supremo ordenó demoler la urbanización cacereña a principio de año

Marina Isla de Valdecañas (Cáceres).
Marina Isla de Valdecañas (Cáceres).

El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite tres recursos de amparo planteados en relación con la sentencia del Supremo de inicio de año que decidió el derribo de Marina Isla de Valdecañas (Cáceres), según comunicó el alto tribunal, en una decisión tomada este miércoles.

El alto tribunal aprecia que las cuestiones presentadas en los recursos de amparo de los propietarios de vivienda, por la Junta de Extremadura y por los ayuntamientos cacereños de El Gordo y Berrocalejo "tienen especial trascendencia constitucional", según el comunicado, para aclarar la doctrina del Constitucional y porque el caso plantea una cuestión jurídica relevante en "repercusión social o económica".

De hecho, el TSJ de Extremadura había sentenciado previamente sobre la imposibilidad de tirar 185 villas (el 32% de las proyectadas) y las otras infraestructuras y edificaciones, razonando los perjuicios sociales y económicos, además de plantearse la dificultad medioambiental de la demolición. La sentencia del tribunal extremeño cifraba el coste del derribo en 145 millones de euros, de los que 34 millones corresponden al derribo y 111 millones por posibles indemnizaciones a los propietarios de las viviendas. Pero el Supremo concluyó que no existían razones suficientes para no ejecutar la demolición.

Marina Isla de Valdecañas, urbanización de 13,5 hectáreas, comenzó a andar a inicios de los años 2000, sobre una isla en el embalse de Valdecañas. Actualmente, allí se ubican 180 casas unifamiliares, un hotel de cuatro estrellas, un club náutico, un campo de golf y una playa artificial, además de otras construcciones sin terminar.

El Constitucional, en el pleno de este miércoles, ha decidido estudiar el asunto y será el magistrado Enrique Arnaldo el ponente. Cinco magistrados han anunciado su intención de formular un voto particular ante la decisión de admisión.

Esa zona estaba abandonada y muy degradada tras haber servido para la industria maderera y ganadería. A mitad de proyecto se declara esa zona como de protección de aves y posteriormente parte de la Red Natura 2000. Pero la Junta de Extremadura lo había apoyado como un proyecto de interés regional en una zona muy depauperada.

Por eso, la empresa Marina Isla de Valdecañas SA puedo llevar adelante el proyecto con todos los permisos. Esta compañía se embolsó casi 96 millones de euros en ventas de las propiedades inmobiliarias –enfocadas al lujo– entre 2009 y 2013, fundamentalmente en 2011, cuando ingresó más de 90 millones.

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