_
_
_
_
_
Editorial
Es responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacional

Una gran apuesta para potenciar la competitividad de Madrid-Barajas

La implantación del denominado proyecto Ambar en el aeropuerto de Madrid-Barajas, prevista para el próximo 23 de febrero, constituye un ambicioso esfuerzo por modernizar el control aéreo y elevar las posibilidades operativas de la mayor infraestructura de la red de Aena. Aunque el plan responde al cumplimiento de una regulación comunitaria, su activación a principios de 2023 situará a Barajas en el grupo de cabeza de su aplicación efectiva. Los objetivos de Ambar, que está siendo desarrollado por el gestor público de navegación aérea, Enaire, incluyen aumentar la seguridad del espacio aéreo, elevar la eficiencia en la infraestructura aeroportuaria y reducir el impacto medioambiental de los vuelos.

Nuevos procedimientos otorgarán, de facto, mayor capacidad operativa a Barajas, y lo harán antes de la inversión de 1.500 millones en obra pública que están destinados a su ampliación, lo que permitirá que la expansión de las instalaciones vaya acompañada de una mejor margen de maniobra para acoger y gestionar el tráfico aéreo. Ello reforzará las bases para que el aeropuerto madrileño pueda competir en mejores condiciones con los grandes hubs europeos sin estar sometido a las actuales restricciones operativas. Así, el proyecto ha obligado a actualizar la regulación nacional sobre la aproximación en pistas paralelas y a acortar las separaciones mínimas requeridas en despegues y aterrizajes. También permitirá atajar las restricciones de entrada y combatir los actuales problemas de congestión del tráfico, que se traducen en demoras en la llegada de aviones y en un mayor gasto de combustible. En el caso del aeropuerto madrileño, donde se tiene que lidiar con la cercanía a la capital, Ambar evitará el sobrevuelo de poblaciones de la zona norte, o bien se atravesarán a gran altura, y de los cielos de Madrid en vuelos nocturnos.

Con la puesta en marcha del proyecto, Enaire situará a Barajas dentro del club de aeropuertos europeos que ya han dado pasos en el mismo sentido, lo que incluye a Londres-Heathrow, París-Charles de Gaulle y Leipzig. Pese a que su implantación es de naturaleza normativa y en ese sentido independiente de la potencialidad del aeropuerto, la nueva operativa permitirá optimizar la ampliación de Madrid-Barajas, cuyo plazo de ejecución se extiende hasta 2030 y que prevé un salto desde 70 millones de viajeros de capacidad hasta los 80 millones. Todo ello constituye una potente apuesta para aumentar la competitividad del aeropuerto que resulta fundamental apoyar.

Archivado En

_
_