Un momento dulce para el sector de las ‘insurtech’

Pese a su fuerte crecimiento, las compañías no deberían perder de vista

las alianzas con empresas tradicionales, que benefician a ambas partes

Las insurtech se encuentran hoy en día en un momento dulce. Los datos así lo demuestran. Según AEFI, la patronal de las fintech e insurtech, el número de compañías en el sector no ha parado de crecer en los dos últimos años, así como su valoración y el número de operaciones de inversión, fusión y adquisición, lo que pone ampliamente de manifiesto el creciente interés por parte de los inversores

Concretamente, la inversión en este tipo de compañías superó, en 2021, los 10.100 millones de dólares, esto es, un 38% más que el año anterior. Ahora, a cierre de junio, se alcanzaban ya los 2.410 millones, según datos de Gallagher Re, una cifra que indica que la inversión sigue en auge, si bien se percibe cierta desaceleración. La lectura detrás de estas cifras es que el universo insurtech está dejando atrás las etapas semilla para convertirse en unos jugadores que realmente tienen su propio espacio en la conversación.

Si analizamos dónde reside el éxito de las insurtech muy probablemente tendríamos que fijarnos en tres factores. El primero, sin duda, sería el papel central en el que hemos situado al cliente final, analizando sus necesidades, estilos de vida, patrones de consumo y sensibilidad al precio. El segundo, la elevada competencia dentro del propio universo de neoaseguradoras como dentro del sector asegurador tradicional, que ha desembocado en la especialización, la innovación constante en productos y la competitividad en precio.

El tercero, y quizás el más decisivo, es haber nacido con la tecnología en su ADN, una característica que se ha acelerado con la pandemia del Covid-19. La tecnología ha resultado ser nuestra mejor aliada para poder capear esta crisis, por ser una herramienta muy útil para poder automatizar procesos y generar valor añadido, por un lado, y por ser un catalizador para hacer evolucionar al sector, por otro, generando nuevos modelos de negocio y revolucionando el sector del seguro tradicional.

Las insurtech se han beneficiado de esta digitalización, añadiendo inversores que apuestan por el crecimiento y la innovación. Tanto si hablamos de inteligencia artificial como de internet de las cosas o del análisis de datos con el big data, la realidad es que han sido las insurtech las que han marcado el camino en la evolución de la industria aseguradora.

No obstante, el sector no debería perder de vista las posibles alianzas con las compañías tradicionales, beneficiosas para ambas partes gracias mediante acuerdos de colaboración, distribución o bajo la fórmula de joint ventures como las que estamos viendo ya hoy en día. La transformación del mercado al completo es inminente y deberíamos entender todas estas posibles sinergias como una oportunidad única, en lugar de como una amenaza, que nos permita a todos ser protagonistas de la revolución de los seguros.

El desarrollo insurtech no se ha dado en todos los mercados por igual. El europeo, por ejemplo, está un pasito por delante del mercado local español, en términos de consolidación y experiencia en la realización de rondas de financiación que permiten a las compañías seguir creciendo. En España, el sector ha dado un salto muy importante en los dos últimos años, lo que ha impulsado que las aseguradoras tradicionales pongan en marcha políticas de transformación digital para adaptarse y no quedarse atrás. Dicho esto, las insurtech nacionales aún se encuentran en un momento de crecimiento, en el que algunas compañías han liderado interesantes rondas. Sin embargo, todavía se encuentran bastante lejos en volumen de negocio si lo comparamos con otros países como Reino Unido, Alemania o nuestro propio lugar de nacimiento, Francia, que en 2021 concentraron el 70% de la inversión a nivel europeo.

AEFI compartía, hace no mucho, lo que para ellos es la clave con la que superar de forma definitiva el gap con otros mercados europeos, y que nosotros compartimos: “Trabajar para que el mercado español termine de reconocer e integrar las experiencias insurtech en todos sus procesos”. Porque España tiene todos los ingredientes para despegar: apetito inversor, un claro conocimiento de las nuevas demandas de los clientes y las capacidades para llevar a cabo una autentica revolución tecnológica en los seguros.

El futuro de las insurtech, en nuestra opinión, es bastante claro: con el creciente interés que existe por las experiencias digitales tanto por parte de aseguradoras, clientes y otros actores del sector, el éxito está al alcance de nuestras manos. Eso sí, el ecosistema deberá tener en cuenta factores como la necesaria integración entre sistemas, una clara orientación al servicio al cliente y la adaptación constante a sus necesidades, así como la búsqueda de la innovación constante, que ayuden a que se sigan fortaleciendo en todos los mercados, pero especialmente en los que aún están en una etapa joven.

João Cardoso es fundador y CEO de Lovys