Amazon, atrapada irracionalmente por la crisis de las tecnológicas

Debe demostrar que su negocio minorista puede ser rentable, más difícil de lograr por la inminente recesión

Instalaciones de Amazon en Appling (Georgia, EE UU).
Instalaciones de Amazon en Appling (Georgia, EE UU). AFP

Amazon se encuentra entre dos fuegos. Tras los pésimos resultados de la dueña de Facebook, Meta Platforms, presentados el miércoles, el minorista online de 1 billón de dólares recibió un gran golpe tras desvelar sus propios resultados del tercer trimestre. Una advertencia sobre la próxima temporada navideña borró 200.000 millones de dólares del valor de mercado de la empresa, a pesar de los buenos resultados de las ventas en Norteamérica y del negocio en la nube. Sin embargo, cuando los inversores de un sector recalibran lo que es importante, incluso las empresas satisfactorias sufren.

El coloso que ahora dirige Andy Jassy registró un sólido crecimiento de los ingresos en los tres meses que terminaron el 30 de septiembre, en gran parte gracias a Amazon Web Services (AWS) y a las ventas al por menor en Estados Unidos y los países vecinos. Los ingresos del negocio de entrega de mercancías por correo aumentaron hasta los 107.000 millones de dólares, un 13% más que un año antes. Mientras que las ventas internacionales se redujeron, aumentaron en más de una quinta parte en Norteamérica. Por su parte, el negocio de almacenamiento de datos creció un 27%, hasta los 21.000 millones de dólares.

Sin embargo, la venta al por menor no es siempre rentable. En los primeros nueve meses de este año, las pérdidas operativas, de más de 8.000 millones de dólares, se llevaron casi la mitad del beneficio operativo generado por AWS.

Las sombrías perspectivas económicas, a pesar del crecimiento trimestral del 2,6% del PIB estadounidense anunciado el jueves, sugieren que los nervios de los consumidores podrían causar más daño. El organismo de investigación empresarial Conference Board prevé una probabilidad de recesión del 96%. Amazon dijo que los ingresos operativos del cuarto trimestre podrían ser tan bajos como cero, junto con proyecciones de ventas netas que cayeron por debajo de lo que esperaban los analistas, según las estimaciones recogidas por Refinitiv. Los tipos de cambio tienen parte de la culpa.

Las ventas en Norteamérica suponen casi el 60% de los ingresos de Amazon. Un pastel cada vez más pequeño para la venta de productos electrónicos y libros online no suena muy bien, a pesar de que el espíritu de la empresa es centrarse en el largo plazo sin obsesionarse con el último beneficio. A diferencia de Meta, Amazon es víctima de tendencias más amplias, incluida la preocupación por el sector tecnológico. No merece el mismo castigo.

Sin embargo, los gestores de fondos están moviendo los palos de la portería. Tras años de encapricharse con el crecimiento, ahora se centran en los resultados. Para Amazon, eso significa demostrar que su negocio minorista puede llegar a ser rentable. Con el empeoramiento de las expectativas de su principal cliente –los compradores estadounidenses– la tarea será cada vez más difícil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías