Cómo han evolucionado los autónomos y cómo se enfrentan a la actualidad

Análisis y evolución de los profesionales autónomos tras la crisis sanitaria y la actualidad.

evolución autónomos

Los autónomos sin asalariados en nuestro país representan el 55% de las pymes del tejido empresarial. Así se expone en el informe de Hiscox y KPGM sobre la situación de las pymes y autónomos en España.

 Según se recoge en el documento, estas cifras ponen de manifiesto la gran importancia del colectivo en el sistema económico español. Los autónomos representan una parte crucial en la economía de España , ya que, además de lo que ellos mismos aportan, en muchos casos tienen el potencial de crecer y llegar a ser pymes con asalariados contratados. Por tanto, contribuir también a la generación de empleo.

El informe muestra cómo lo común es que el perfil de las empresas sin trabajadores contratados son aquellas de reciente creación en sectores como el comercio, el transporte o la construcción. A medida que estas empresas van creciendo y afianzándose, los autónomos van necesitando empleados que le ayuden con sus tareas. Un fontanero, un peluquero o un arquitecto es normal que empiecen su proyecto empresarial en solitario y contrate personal con el tiempo. De aquí la importancia de los profesionales autónomos para el sistema económico.

Ante las dificultades: más autónomos

Pero esta importancia choca con las dificultades a las que se enfrentan. Durante la pandemia, todas las empresas tuvieron problemas. Pero los autónomos y las micropymes son quienes más obstáculos se encontraron para poder continuar su actividad y sobrevivir a la crisis. Su falta de recursos y músculo financiero hizo que muchos negocios tuvieran que cerrar.

Sin embargo, según se recoge en el informe, los autónomos crecieron durante el covid-19. Esto se debe, tal y como aseguran en el análisis, a que al haber cierre de empresas y escasez de oferta laboral, se incentiva la iniciativa personal. En concreto, entre el año 2017 y 2022, el número de autónomos ha crecido un 1,1%. Un crecimiento que, además, ha sido sostenido. Si nos fijamos en el principal año de la pandemia, los autónomos crecieron un 3,2%, mientras que las pymes registraron un crecimiento negativo. Las Islas Canarias lideraron este aumento en el año 2021, con un crecimiento del 4,1%. Le siguieron las Islas Baleares con un 3%, Andalucía y Madrid, con un 2,7% y 2,4%, respectivamente.

Es importante destacar que este aumento venía junto a una necesidad imperiosa de adaptación y de reinventarse. Los procesos cambiaron de la noche a la mañana, las necesidades también y los consumidores demandaban nuevos servicios. Por todo ello, muchos autónomos tuvieron que empezar a utilizar metodologías y aparatos que nunca habían utilizado hasta entonces.

 

Pero, actualmente, los autónomos sin asalariados se encuentran, principalmente, en Cataluña y Madrid, con el 19,1% y el 17,5%, respectivamente. le sigue Andalucía con el 15,4%. También estas tres son las comunidades que registran el mayor número de pymes sin empleados.


Cómo sobrevivieron a la crisis

Para sobrevivir a la situación, el análisis expone que solo el 3,2% de los profesionales autónomos tuvo que recurrir a hacer un ERTE. De ellos, casi seis de cada diez (el 57%) tenía intención de reincorporar a todos.

Por su parte, el 10% de los autónomos se acogieron a las líneas ICO, mientras que en el caso de las pymes, este porcentaje se eleva al 32%. En cuanto a los Fondos NextGen, el 2% de los autónomos los ha solicitado.

Además, el informe registra que el 50% de los autónomos tiene implementada una estrategia digital y el 60% lleva a cabo acciones de marketing digital. Estos datos son significativos también porque no dista mucho de las pymes que tienen en marcha campañas de marketing (el 68%). El 39% de los trabajadores por cuenta propia tiene comercio electrónico, mientras que en el caso de las pymes es el 42%.

Retos ante la incertidumbre

En este entorno de incertidumbre en el que vivimos afectan varios factores. Desde el incremento de los precios o la alteración de las cadenas de suministro. Todo ello pone en jaque a las empresas y se enfrentan a nuevos retos que deben asumir, sin dejar de lado avances tan importantes como los establecidos en materia de digitalización o de sostenibilidad.

Estos retos, tanto económicos como sociales, tienen, a su vez, una doble condición: los inmediatos y los que tienen una estrategia a medio y/o largo plazo.

En lo que respecta a los retos más inmediatos son aquellos que precisan de una respuesta ágil con el fin de garantizar la continuidad del negocio. En este punto, destacan los que obligan a los negocios a buscar unos recursos para sufrir el menor impacto posible ante la situación actual.

Por su parte, los retos a medio y largo plazo requieren de una estrategia para conseguir un crecimiento sostenible en el tiempo, incorporando mejoras en digitalización e innovación.

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