Deuda de alto voltaje

Cirsa busca refinanciar parte de su deuda en un mercado de 'high yield' casi cerrado

Tantea colocar 350 millones de euros con vencimiento en 2027. La colocación de bonos basura ha caído con fuerza en 2022

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Cirsa, el grupo español de juego controlado por Black­stone, aspira a seguir los pasos de Tendam y refinanciar parte de los 563 millones de euros en bonos que vencen en diciembre de 2023. La compañía está sondeando al mercado para colocar 350 millones de euros en bonos high yield en un contexto de tipos de interés al alza y en el que el mercado de bonos basura lleva un año prácticamente cerrado en Europa.

La compañía, con rating B- por parte de S&P, planea emitir 350 millones de euros en bonos sénior garantizados a tipo fijo con vencimiento en 2027 a través de su filial luxemburguesa Cirsa Finance International. Con ellos busca refinanciar parte de los 563 millones de euros que vencen en diciembre del próximo año y que pagan un cupón del 6,25%. Estos fueron emitidos en julio de 2018 en el marco de la compra de la compañía por Blackstone.

La vuelta de Cirsa al mercado se produce un año después de que colocara 615 millones de euros en bonos a un interés del 4,5% y con vencimiento en 2027. El interés despertado entre los inversores llevó en septiembre del año pasado a Cirsa a ampliar de 400 a 615 millones el importe colocado.

La colocación puede además despejar el camino para que la compañía de juego de Blackstone de el salto a la Bolsa. Hace justo un año Cirsa sondeó al mercado para un eventual debut en el parqué con una valoración de más de 3.000 millones y fichó a Lazard para ello. Si bien, la guerra en Ucrania y la tensión derivada de la crisis energética, la subida de la inflación y la escalada de los tipos de interés no han propiciado colocaciones en Bolsa a lo largo de este ejercicio más allá del de OPDE.

Más allá, el proceso de normalización monetaria impulsado por los bancos centrales para atajar una inflación desbocada sumado a la volatilidad reinante en el mercado y el temor a la entrada en recesión ha provocado una fuerte caída en las emisiones de deuda en lo que va de año, y especialmente en las colocaciones de bonos high yield.

Según datos de Bloomberg, las emisiones de bonos basura en dólares acumulan un desplome del 73% en lo que va de año frente a las colocaciones registradas en 2021. En lo que va de año se han emitido 206.700 millones de dólares en bonos basura, frente a los 775.500 millones de dólares de hace justo un año, la mayor contracción desde la Gran Crisis Financiera. Aquellas empresas con deuda de alto voltaje que han optado este año por acudir al mercado han sido presionadas por necesidades financieras o una operación corporativa y han pagado elevados intereses. Tendam, con nota B+ por parte de Standard & Poor's, colocó 300 millones en deuda a principios de mes.

En la primera mitad del año Cirsa logró volver a registrar beneficios por primera vez desde 2008. El grupo español de juego logró además una facturación que superó los niveles prepandemia.

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