Pier Paolo Righi: "El cliente debe pagar más y comprar menos"

Lleva más de una década al frente de la marca de moda creada por el diseñador alemán, que ahora pone su firma y creatividad a cinco villas de lujo en Marbella

Pier Paolo Righi, director ejecutivo de Karl Lagerfeld.
Pier Paolo Righi, director ejecutivo de Karl Lagerfeld.

Cuando Pier Paolo Righi (Bad Urach, Alemania, 1967) habla sobre la compañía Karl Lagerfeld, de la que es director general desde 2011, lo hace en plural, trasladando a su discurso la idea de que más que una empresa son una familia, la del diseñador, fallecido en 2019. Responde a esta entrevista en la suite de un hotel de cinco estrellas en Marbella, ciudad a la que se ha trasladado para presentar cinco villas de lujo, que llevarán el nombre de la marca, y que han sido diseñadas siguiendo el estilo y la personalidad del káiser de la moda. Aunque la construcción acaba de empezar, una de ellas ya ha sido vendida sobre plano por la promotora del proyecto, Sierra Blanca Estates, cuyo precio final se mantiene en secreto, pero se sitúa en torno a los 15 millones de euros.

¿Puede una empresa de moda ser rentable solo vendiendo ropa y complementos o es necesario diversificar el negocio, como este proyecto?

Una empresa de moda puede ser rentable limitándose solo al negocio de la moda. Pero en nuestro caso no es una cuestión de beneficios, es lo que representamos. Nosotros no nos consideramos solo una casa de moda, sino una casa, la de Karl Lagerfeld. Así que es parte de nuestra visión ir más allá de la moda, a las áreas de interés que tenía Karl. En este proyecto es la arquitectura. Pero otros pueden ser relacionados con la historia, la música o la fotografía, con todo el mundo Karl Lagerfeld.

¿Por qué en Marbella?

Marbella encaja idealmente con este tipo de proyecto por varias razones. Es un lugar multicultural, gente de todo el mundo viene aquí y a Karl le gustaba esta multiculturalidad. Tiene un gran pasado, pero a la vez está evolucionando a un bonito futuro. Además, es un buen lugar con sol y una naturaleza preciosa. Todo esto encaja perfectamente. Y, por encima de todo, la parte más importante, con Sierra Blanca hemos encontrado un negocio familiar que comparte nuestros mismos valores. Han abrazado el ADN de Karl Lagerfeld y están totalmente comprometidos de trasladarlo a este proyecto. Es una bonita mezcla entre el ADN de Marbella, el de Sierra Blanca y el nuestro.

¿Tienen previsto hacer más proyectos como este?

Absolutamente. Tenemos varios proyectos en arquitectura, que era una parte importante en la vida de Karl. Hemos empezado con un hotel en Macao, que Karl diseñó completamente. Y continuaremos en el sector residencial, buscamos más proyectos, pero, otra vez, el triángulo entre la marca, localización y el promotor inmobiliario es esencial.

¿Abrirán una nueva línea de negocio con mobiliario?

En efecto. Creo que es la evolución lógica. Si creas el armazón, también quieres tener la opción de crear lo que hay dentro. Tenemos tantas ideas inspiradoras de Karl que son maravillosas. Cómo vivía, qué le gustaba. Es una pena si no las traducimos en una colección de muebles, aunque es una idea aún prematura como para anunciarla.

¿Cómo se gestiona una marca tan personal, como Karl Lagerfeld, para que no pierda su esencia?

Nosotros hemos sido extremadamente afortunados porque no es un cambio de negocio, es una continuación. Básicamente, todo el mundo en la organización hemos estado trabajando con Karl durante un largo periodo de tiempo y hemos heredado su legado. La forma en la que trabajamos ahora es la misma que en el pasado, cuando Karl estaba con nosotros. Por lo tanto, es una continuación lógica, sin ningún cambio en el proceso de creación y en la forma sobre cómo manejamos el negocio.

¿Cómo afronta la compañía estos tiempos de incertidumbre económica? ¿Han tenido impacto las sanciones a Rusia en la facturación?

Sí que ha impacto de muchas maneras, no solo en la parte de ventas. También en la subida de los costes por la inflación. Ha afectado a todo el negocio, pero tenemos una base sólida y podemos navegar a través de estos tiempos. Creo que hemos demostrado en los últimos años, la primera vez cuando Karl murió, que fue un momento de incertidumbre, luego con la pandemia, que podemos manejar las crisis porque, por nuestra cultura de empresa, nos adaptamos muy rápido a la nueva realidad. Somo flexibles, rápidos y pragmáticos. El tamaño de la empresa [con unos 600 empleados] ayuda. Hace 10 o 12 años éramos una pequeña startup, ahora somos una empresa más grande, pero aún tenemos esa flexibilidad emprendedora y rapidez que teníamos antes.

¿La industria del lujo sobrevive mejor que otros sectores en tiempos de crisis?

La industria de lujo por naturaleza es más resistente a las crisis, porque todavía es posible vender un gran sueño a una gran audiencia. Además, los clientes también son más resistente y continúan gastando, aunque algunos son ahora más cuidadosos en gastar.

¿Qué es el lujo para usted?

El lujo hoy en día es pasar tiempo para lo que quieras con quien quieras. Ese es el mayor lujo.

La compañía tiene una apuesta muy decidida por la sostenibilidad, ¿puede la industria de la moda ser sostenible?

Hay dos cosas. Primera, qué y cómo produces. La otra, qué le pides al consumidor que haga. Si le pides solo comprar más, eso no es una buena señal. Aunque, por otro lado, tenemos que crecer como negocio. Tienes que conducir al cliente a pagar más por algo que está hecho de manera sostenible, y así comprar menos veces.

 

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