Con la nueva presidenta de Osborne, todo queda en la familia

Sofía Osborne, licenciada en Derecho, es consejera y vicepresidenta del consejo de la empresa, que gestiona 25 marcas

Sofía Osborne, próxima presidenta de Osborne.
Sofía Osborne, próxima presidenta de Osborne.

Es prima tercera de Ignacio Osborne, que, con 70 años, dejará, en junio de 2023, la presidencia del grupo Osborne. Será entonces cuando Sofía Osborne Coloma, nacida en Jerez (Cádiz) en 1969, perteneciente a la sexta generación de esta familia de empresarios, tome el relevo de quien ha dirigido el grupo desde 2017, con una pandemia de por medio.

Estudió Derecho en la Universidad CEU San Pablo, y en 2009 se sentó en el consejo de administración del grupo, en el que, además de consejera, es vicepresidenta. Su incorporación a la empresa, con 250 años de historia, siendo una de las 100 compañías familiares más antiguas del mundo, se hará efectiva en el mes de enero del próximo año, y hasta entonces hay mutismo en el grupo hacia la nueva ejecutiva, que no ocupará hasta seis meses más tarde el sillón de presidenta de una compañía cuyo emblema más reconocido es el famoso Toro de Osborne, que desde 1956 salpicó con 200 vallas publicitarias las carreteras para anunciar el brandy Veterano.

Ha llovido desde entonces, y desde el inicio de la historia de Osborne, que comienza a finales del siglo XVIII, cuando un comerciante inglés, Thomas Osborne Mann, se asienta en el Puerto de Santa María (Cádiz) para vender los vinos de la zona. Va comprando bodegas que agrupa bajo el paraguas de su apellido. Hoy, Osborne cuenta con 25 marcas reconocidas, entre vinos –Bodegas Montecillo, Vinos de Jerez Osborne en Rama, Vinos de Jerez Gama Prémiun, Vinos de Jerez Osborne Rare Vors, Vermouth Osborne, Oporto Osborne, Piper Heidsieck y Solaz–, bebidas espirituosas –entre ellas, Nordés, Carlos I, Brandy 1866, Anís del Mono, Brockmans, Magno o Tía María–, ibéricos –Cinco Jotas y Sánchez Romero–, y caviar, ya que el año pasado adquirió Riofrío, fundada en Loja (Granada) en 1963, y el primer ecológico del mundo, que cuenta con el certificado The World’s First Organic Caviar (WFOC), y que en 2020 recibió el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica, concedido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El grupo ha ido tomando forma a golpe talonario: a través de la adquisición de compañías, algunas no en su mejor momento, pero con potencial de desarrollo, como fue el caso de Riofrío, otra empresa que superó riadas y dificultades económicas hasta cambiar de manos el año pasado y que ha recibido el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica en el año 2020, concedido por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Esta adquisición, según explicó en su momento el consejero delegado de Osborne, Fernando Terry, se enmarca dentro de la estrategia de crecimiento y diversificación en categorías gourmet de alto valor añadido. Un plus a sumar: el equipo de biólogos y veterinarios de la compañía logró en 2021 que en sus instalaciones se reproduzcan esturiones Beluga en cautividad, algo extraordinario, ya que esta especie está prácticamente extinguida y su caviar es mundialmente codiciado.

“Esta operación nos permite continuar premiurizando nuestro portafolio de marcas, capturar sinergias operacionales, comerciales y de marketing y, en definitiva, reforzar nuestra visión como embajadores de la gastronomía española en el mundo”.

La nueva presidenta dirigirá una empresa familiar que tiene los deberes hechos en diversas materias, como son los objetivos de desarrollo sostenible que vincula a la gestión para la consecución de los objetivos como grupo. Los unos no son posibles sin los otros. Para ello, en 2019 elaboraron un análisis y tomaron diversas medidas, en diferentes áreas, vinculadas al medio ambiente, al gobierno corporativo, social y económico.

Es público su compromiso con la mitigación del cambio climático por medio del desarrollo de proyectos de eficiencia energética y uso de energías renovables, así como el impulso a diversos proyectos de investigación para mejorar la protección de la biodiversidad y la conservación de ecosistemas en las dehesas de la sierra de Huelva, donde los cerdos de Cinco Jotas se alimentan en la montanera, o en los diferentes viñedos, que nutren de uva a las diferentes bodegas.

También se ha preocupado de incorporar buenas prácticas de gobierno corporativo, unas obligatorias por ley y otras como guías de funcionamiento de la empresa. Hace cuatro años, incorporó por primera vez en la memoria anual el estado de información no financiera, siguiendo los parámetros establecidos por la ley y los estándares internacionales de sostenibilidad Global Reporting Initiative (GRI).

La pandemia les tocó de lleno a los Osborne, un obstáculo más, aseguran, que la historia les ha puesto por delante y que el presidente, Ignacio Osborne, calificó de una crisis sin precedentes: en 2020 las ventas fueron de 159 millones de euros, con un ebitda de 14,1 millones, un 29% y un 57% inferiores a las cifras del 2019. Pero no dudaron en lanzar un mensaje de optimismo, con una etiqueta #ConEstoTambiénPodremos. Parece que al menos en 2021 lo consiguieron, ya que cerraron un ejercicio, el 31 de enero de este año, con unos ingresos de 211 millones de euros, y un crecimiento del 33% respecto a los niveles del año anterior, y con un ebitda de 35,4 millones, un 150% más frente a un 2020 en el que la pandemia del Covid-19 impactó de forma notable en su actividad.

Pese a ello, la cifra de ventas era todavía menor de la que Osborne registró en el ejercicio previo a la pandemia, cuando superó los 220 millones de euros. El resultado neto fue de 12,5 millones de euros, superior al de 2019, cuando obtuvo una ganancia de 12 millones. El ebitda de 35,4 millones también superó en un 6% los niveles previos a la crisis sanitaria, mientras que la deuda neta se redujo desde entonces un 37%, hasta 85 millones.

Con estos mimbres y un plan estratégico hasta 2023, el presidente saliente confía en dejarle a su prima un grupo fuerte para sortear la incertidumbre global que se viene encima, y que no se vea ensombrecida la celebración del 250 aniversario de la empresa familiar.

Marcas

La evolución del negocio en 2021 supuso la consolidación del liderazgo internacional de Cinco Jotas, el crecimiento de la ginebra Nordés, cuyas ventas fueron un 44% superiores a las de 2019, así como el incremento de la venta internacional, del 44% con respecto a 2020 y del 16% frente a 2019, gracias al impulso exterior de Nordés, de Cinco Jotas, en China, y de las marcas de Osborne en Alemania. El grupo sigue apostando por los restaurantes de la marca Cinco Jotas.