Justicia

Una sentencia contra los dueños de Vega Sicilia devuelve la guerra familiar al Tribunal Supremo

Vendieron acciones propias de Eulen a El Enebro por 81 millones en 2013

La denuncia de María José Álvarez fue estimada en segunda instancia y ahora es recurrida por sus hermanos

María José Álvarez, presidenta de Eulen, y Pablo Álvarez, consejero delegado de Vega Sicilia
María José Álvarez, presidenta de Eulen, y Pablo Álvarez, consejero delegado de Vega Sicilia

La batalla judicial entre los hermanos Álvarez Mezquíriz, herederos del fundador de Eulen David Álvarez, vive un nuevo capítulo del que, de nuevo, deberá tomar cuenta el Tribunal Supremo.

Los cinco hermanos que tienen la mayoría accionarial de El Enebro, sociedad dueña de Vega Sicilia, han recurrido ante el Alto Tribunal la decisión adoptada por la Audiencia Provincial de Madrid, que en una sentencia fechada en abril declaró nula una compraventa de acciones que estos, Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo Álvarez Mezquiriz, acometieron en 2013 para agrupar bajo El Enebro las acciones que tenían en Eulen de forma individual.

Una operación de parecidas características a la que estos llevaron a cabo el 1 de diciembre de 2021, y que publicó CincoDias en su edición del pasado martes. Estos, que ya tenían un 66% del capital de El Enebro, decidieron vender a Mezqual Ibérica, bajo la que concentran esta participación, el resto de acciones que mantenían a título personal, equivalentes al 3,8% del capital. A cambio, recibieron 23 millones de euros.

En el caso de 2013, fueron 152.620 títulos de Eulen, representativos del 30% de la compañía, que los Álvarez Mezquiriz vendieron a El Enebro en marzo de ese año por un total de 80,8 millones de euros, a 530 euros por acción. Entonces, en plena guerra familiar, el patriarca de la familia, David Álvarez, les acusó de "vaciar" la patrimonial.

El pago se realizó en varios plazos, que devengaron unos intereses que asumió esta, así como los gastos de las cinco operaciones, una por cada hermano. Además, puso como garantía del pago parte del capital de Vega Sicilia.

La sección 28 de la Audiencia Provincial de Madrid, en su sentencia de abril, anuló estos acuerdos tras una denuncia de María José Álvarez, propietaria y presidenta de Eulen, y que tiene un 13,4% del capital de El Enebro. Esta, hermana de los demandados, con los que mantiene un largo enfrentamiento, llevó el caso en un primer momento a la vía penal. Tras ser sobreseído, acudió a los juzgados de lo Mercantil, que en primera instancia desestimaron su demanda.

En segunda, la Audiencia Provincial estimó al completo su recurso. La resolución apunta a que los cinco hermanos demandados incurrieron en "infracción de deber de lealtad", al "anteponer su propio y particular interés al de la sociedad, tanto en la decisión misma de celebrar los contratos de compraventa de acciones de Eulen, de la que ellos mismos son vendedores, incluso haciéndola incurrir en gastos contractuales por una decisiónd e su personal interés, como en la determinación de las condiciones en la que dichos contratos tienen lugar", dice la sentancia.

Esta subraya que la decisión de agrupar las acciones fue una respuesta a la concentración que hicieron la propia María José Álvarez y el patriarca de la familia, el ya fallecido David Álvarez, bajo la sociedad Daval Control para mantener la mayoría de Eulen.

Dudas sobre el precio

Además, el fallo apunta al precio fijado de 530 euros por título, que según los jueces fue "determinado sin acreditar un respaldo adecuado y con evidencias de resultar superior al real de los acciones".

También discute la prenda impuesta sobre acciones de Vega Sicilia a favor de los Álvarez Mezquiriz, y que en su día le permitió reforzar sus derechos políticos sobre la bodega.

El fallo decreta que se reviertan los contratos. Es decir, que El Enebro devuelva las acciones de Eulen a sus antiguos poseedores, y también los dividendos que cobró durante los años en los que mantuvo bajo su propiedad esos títulos. En la actualidad, estos son propiedad de la sociedad Mezqual Ibérica, en la que los cinco hermanos comparten sus inversiones.

Los jueces también anula la prenda sobre las acciones de Vega Sicilia, y dictan que devuelvan los 81 millones que recibieron en su día por la venta, y que paguen los gastos en los que incurrió El Enebro por las transacciones, algo más de 174.000 euros, y las costas de primera instancia.

La sentencia, eso sí, no ha sido ejecutada. Esta ha sido recurrida por los Álvarez Mezquiriz en los últimos días ante el Tribunal Supremo, tras presentar un recurso de aclaración que fue desestimado.

Este volverá a decidir sobre la relación empresarial de la familia, conflictiva desde antes de la muerte de David Álvarez, y que sigue sin apaciguarse casi siete años después de su fallecimiento.

Un largo historial de conflictos judiciales

Familia. Dice el refranero popular que los trapos sucios se lavan en casa. En el caso de la familia Álvarez, esos trapos sucios suelen pasar primero por los juzgados. El enfrentamiento viene de lejos. Por una parte, cinco de los siete hijos del patriarca, Davíd Álvarez: Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo Álvarez. Enfrente, una sexta hija, María José Álvarez, alineada junto a su padre. Entre medias, el séptimo hermano, Jesús David, que hace unos años decidió vender sus acciones en el Enebro a los cinco primeros.

Origen. A principios de 2010, David Álvarez, entonces con 82 años, decidió retomar la gestión de El Enebro, pero los cinco hijos a los que estaba enfrentado le destituyeron como presidente en una posterior junta de accionistas, que acabó en los juzgados y fue anulada. Tras su muerte, Maria José pasó a tener el control del 57,57% de Eulen a través de Daval Control, y sus hermanos el de El Enebro. La herencia también fue objeto de un enfrentamiento judicial por el que los cinco hermanos enfrentados a su padre solicitaron el cese del albacea. Finalmente el reparto no sufrió cambios.

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