La liquidación de Credit Suisse pone en entredicho su renovación

Es difícil que posibles compradores de sus activos ofrezcan un buen precio mientras el banco y los mercados en general estén tan volátiles

Imagotipo de Credit Suisse.
Imagotipo de Credit Suisse. reuters

Los ejecutivos de Credit Suisse pasaron el fin de semana tratando de tranquilizar a clientes e inversores. Pero su acción cayó un 8% ayer. El coste de sus credit default swaps (CDS) a cinco años se disparó casi 80 puntos básicos, hasta los 322. Es más de seis veces superior a la cifra de enero, frente a la subida de menos de cuatro veces de Deutsche Bank.

No había ninguna mala noticia evidente que explicara los movimientos. Credit Suisse tenía en junio un respetable CET1 del 13,5%. Y contaba con 240.000 millones de euros de activos líquidos (préstamos a corto plazo y depósitos). Se necesitaría una pérdida muy grande o una retirada repentina de fondos para irse al borde de la quiebra.

Justificado o no, el desplome en sí mismo es problemático. Primero, la liquidación de CDS implica mayores costes de financiación. Los analistas de Citigroup cifran el aumento en unos 310 millones, o el 5% del beneficio ajustado antes de impuestos de 2021. También podría disuadir a las contrapartes de trading, lo que implicaría más daño para su banco de inversión, ya deficitario. Y los clientes de banca privada asustados podrían retirar activos.

Todo esto desbarata la renovación estratégica del banco, prevista para el día 27. Una parte clave es la venta de activos, como el negocio de titulización de banca de inversión, lo que quizás le evitaría una ampliación de capital para financiar el cambio de rumbo. Pero es difícil que posibles compradores como Apollo o BNP ofrezcan un buen precio mientras Credit Suisse y los mercados en general estén tan volátiles. Lo mismo ocurre con otros negocios a los que la entidad podría, en teoría, recurrir, como la gestión de activos y la unidad suiza.

La mejor forma de calmar a clientes o entidades es una ampliación de capital. Pero la caída de la acción lo hace más difícil. Los analistas de Deutsche Bank creen que Credit Suisse podría necesitar 4.100 millones para su reestructuración. Es el 40% de su valor de mercado, por el 30% de principios de septiembre. Pero si la situación no mejora deprisa, no tendrá muchas opciones. La revisión es cada día más cara, pero también más necesaria.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías