El Banco de España constata que pese al fuerte aumento de los precios de los carburantes apenas se resiente el consumo

Durante el primer semestre de 2022 el consumo de electricidad sólo ha sido un 3,7% menor que el del mismo período de 2019

Facha de la sede central del Banco de España en Madrid.
Facha de la sede central del Banco de España en Madrid.

El Banco de España constata que el consumo de carburantes de automoción, especialmente de las gasolinas, se ha incrementado en los últimos trimestres, especialmente el de gasolinas (segmento en el que se concentra el consumo residencial), lo que contrasta con el fuerte crecimiento de los precios de la gasolina y el gasóleo desde principios de 2021.

Esta es una de las conclusiones que pueden extraerse de un análisis preliminar de la sensibilidad del consumo de energía en España al aumento de su precio, que incluirá en el próximo Informe Trimestral de la Economía Española.

En el análisis también se hace una comparación de los niveles mensuales de consumo durante el primer semestre de 2022 con los del mismo periodo de 2019, con el fin de ver cómo el crecimiento que ha habido hasta junio de este año se ha visto afectado por los efectos que tuvo la pandemia sobre la movilidad, que provocó un descenso muy significativo en 2020.

Aunque en el promedio del primer semestre de 2022 los precios de la gasolina y del gasóleo se situaron un 30,9% y un 33,5% por encima, respectivamente, de los niveles registrados en el mismo período de 2019, el consumo de gasolina en el primer semestre de 2022 fue un 6,7% superior al observado en 2019, mientras que el de gasóleo se redujo un 6,5%.

Según el análisis, a ese comportamiento podría haber contribuido, por ejemplo, algunos cambios en la composición de la flota de vehículos en España, que habrían incrementado el peso relativo de los vehículos de gasolina frente a los de gasóleo.

En el caso de la electricidad, su consumo se ha reducido de manera moderada, pese a que el precio medio de la electricidad para empresas y hogares (aproximado a partir de datos de la Agencia Tributaria) ha aumentado "muy sensiblemente" desde principios de 2021, aún teniendo en cuenta las medidas desplegadas por el Gobierno para paliar el impacto de la subida de la electricidad.

Menor consumo eléctrico

Durante el primer semestre de 2022 el consumo de electricidad sólo ha sido un 3,7% menor que el del mismo período de 2019, según un modelo que estima el consumo a partir de varios factores distintos al precio que también influyen en la demanda (temperatura, días festivos y estacionalidad de cada mes, semana o día).

Esa menor cuantía de disminución del consumo eléctrico con respecto al que hubiera habido según las elasticidades precio estimadas en la literatura académica en el pasado, se explica por diversos factores, según el análisis del Banco de España.

Entre ellos, cita la expectativa por parte de hogares y empresas de que los cambios en los precios serían temporales, el hecho de que haya habido algunas medidas compensatorias por el lado de las rentas para los colectivos más vulnerables, o la disponibilidad de una importante bolsa de ahorro acumulada durante la fase de mayor incidencia de la pandemia.

El Banco de España en su análisis indica que aún es pronto para valorar con precisión la relevancia cuantitativa de cualquiera de estos factores e, incluso, para concluir que ha habido un cambio estructural en cuanto a la sensibilidad precio de la demanda de energía en España.

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