Factoring: una alternativa a la financiación de las pymes

El método consiste en que una empresa les adelanta el cobro de una factura emitida a crédito

factoring

El factoring se ha convertido en una solución al problema actual de financiación de las pymes. Consiste en una solución mediante la que una empresa adelanta a un tercero el cobro de una factura emitida a crédito por la contratación de un servicio o la venta de un producto. Así, el cobro de una factura a 30, 60 o 90 días se convierte en dinero instantáneo.

Expertos de la plataforma española de finitech Trinios estiman que esta es una de las opciones elegibles para aquellas pequeñas y medianas empresas que necesitan disponer de dinero de manera urgente para hacer frente a los impagos y a los gastos diarios.

La Asociación Española del Factoring (AEF) estima que el uso de este instrumento financiero creció en 2021 un 11,5% con respecto al año anterior. Se alcanzaron, así, los 98.979 millones de euros.

Financiación al instante

Cabe destacar que en junio de 2021 las pymes estaban pendientes de recibir pagos por valor de 501.000 euros, una cantidad que ha ascendido hasta los 577.000 euros durante el pasado mes de junio, según el informe ‘Salud financiera en la pyme española en el primer trimestre de 2022’, elaborado por Trinios.

Cuando se trata de hacer uso del factoring sin recurso, la pyme no asume el riesgo de impago en el caso de que el deudor no pague la factura a la entidad de factoring. Es, sin embargo, un modo de conseguir financiación al instante sin asumir ningún riesgo y sin necesidad de preocuparse por tener que asumir desembolsos.

Este método de financiación también se aleja de la burocracia que caracteriza a las entidades bancarias. En este sentido, optar por este tipo de partners significa apostar por un método de financiación sencillo y rápido. De hecho, las empresas que ofrecen este servicio permiten que se pueda disponer del dinero en un par de horas. El procedimiento puede completarse en unos sencillos pasos a través de la plataforma.

El empleo del factoring como método de financiación es “crucial”, aseguran los expertos de Trinios, para tratar de “saldar imprevistos como abonar un pago de última hora o un afrontar el impago de un servicio por parte de un cliente. Además, ahorra todos los trámites y procesos tediosos que derivan de aquellas situaciones en las que un cliente deudor se convierte en moroso”.

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