Tan solo el 0,4% de las ayudas públicas en 2021 se destinaron al desarrollo rural

Son 161 de los 40.390 millones que se dieron en convocatorias

Las cifras son para Coag un reflejo del declive que vive el campo

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El campo sigue sin recibir el presupuesto que se merece para poner fin a su atraso socioeconómico. En 2021, solo el 2,4% de las convocatorias públicas en España se destinaron al desarrollo rural, que incluye políticas contra la despoblación, conexión con las urbes o recuperación del patrimonio natural. Se trata de 161 millones de los 40.390 millones de euros ejecutados, según un estudio realizado por la consultora Tufinanziacion, subvencionado por la Comisión Europea.

El análisis incluye las convocatorias autonómicas y de ayuntamientos, así como las de la UE y de la Administración General, aunque excluye la Política Agrícola Común (PAC). La mayoría de las ayudas de informe catalogadas como de desarrollo rural se encuentran dentro del programa Leader, que intenta dar respuesta al abandono de las zonas agrícolas en Europa, así como a las Estrategias de Desarrollo Local Participativo, que a nivel autonómico promueven el crecimiento y mejores condiciones sociales para la población de los entornos rurales.

El texto, que analiza la financiación pública empresarial, revela que de las más de 2.100 convocatorias que se abrieron el año pasado, únicamente 51 estuvieron dirigidas a impulsar el desarrollo rural. Esto es el 0,4% de los fondos. En contraste, casi la mitad del dinero tuvo como finalidad apoyar la consolidación y crecimiento de las empresas, incluidas las ayudas extraordinarias para dar liquidez. Hay que recordar que 2021 siguió la senda del año anterior, cuando los países se movilizaron para afrontar las consecuencias económicas que dejó el Covid-19.

Las cifras son para la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag) un reflejo del declive que vive el campo. Su falta de desarrollo ha dado como resultado que solo el 16% de la población española viva en el medio rural, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Los pocos habitantes que quedan se enfrentan a una falta de acceso a los servicios básicos de los que depende el éxito del desarrollo rural, como son educación, sanidad, banca y telecomunicaciones.

Los datos son demoledores. Hay zonas en Castilla-La Mancha, Aragón y Castilla y León en las que los ciudadanos están de media a más de 25 kilómetros de los servicios locales, según el informe El acceso a servicios en la España rural, publicado por el Banco de España en septiembre de 2021. Según el documento, estas áreas presentan peor accesibilidad a servicios que sus homólogas europeas.

Más allá del poco dinero inyectado, Coag cree que hay una falta de participación de los actores del medio rural en las ayudas diseñadas tanto a nivel nacional como europeo. Así lo explica Andoni García, miembro de la comisión ejecutiva de la organización, quien detalla un segundo problema: el desconocimiento generalizado sobre los programas que existen. En 2021, por ejemplo, el 60% de los empresarios españoles desconocía la existencia de los fondos Next Generation (NGEU) y el 73% no sabía cómo solicitar las ayudas de este instrumento de recuperación europeo, según un estudio presentado en octubre de ese año por la Cámara de Comercio de España y Sigma Dos.

Enfocado a la producción

La poca inversión en el desarrollo rural no refleja todo el panorama del campo. En 2021, el sector primario recibió 18.434 millones de euros en ayudas, según los datos de la consultora. Hubo casi 750 convocatorias entre aquellas dirigidas en exclusiva al campo y las multisectoriales, pero los fondos se fueron en actuaciones de eficiencia energética, digitalización y recuperación de la actividad post-pandemia. En suma, se tratan de medidas dirigidas a mejorar la producción.

En un balance global se observa que el sector primario recibió el 46% de los fondos que se desplegaron el año pasado. La especialización productiva de cada región explica las diferencias en cuanto al peso sectorial del reparto de fondos. Así, mientras que en Castilla y León, Castilla-La Mancha o Murcia, la atención al campo es muy superior al de otras regiones, en Aragón, Baleares, Cantabria o Navarra se están desarrollando políticas de ayudas más activas dirigidas al sector industrial. De manera independiente hay que destacar el caso de Canarias, a donde se movilizaron 1.294 millones exclusivamente a las empresas del sector primario, para compensar las perdidas que tuvo la comunidad por la erupción volcánica de septiembre.

La agricultura fue el subsector que más se benefició de las ayudas otorgadas en 2021. Los fondos que recibió equivalen a 885 millones de euros, es decir, más de la mitad del dinero. En contraste, la apicultura solo obtuvo 15 millones. Las empresas de esta actividad fueron las más abandonadas, pues solo se abrieron 10 convocatorias en todo el país. La ganadería, agroalimentación, pesca y acuicultura y el sector forestal recibieron ayudas de entre 102 y 303 millones.

La Política Agraria Común

Monto. La Unión Europea ha autorizado este mes el incremento del anticipo de los pagos de la Política Agraria Común (PAC) de la campaña 2022. En España, este permiso permitirá un adelanto de las ayudas directas de hasta 3.386 millones de euros a los 648.691 agricultores y ganaderos que han presentado su solicitud para esta campaña. El objetivo es paliar los efectos adversos derivados de la guerra en Ucrania.

Reparto desigual. El reparto de las ayudas tiene una importante brecha de género. El 72,74% de los fondos de la PAC se entregan a hombres, según el último informe del Fondo Español de Garantía Agraria. En 2020, el último año contabilizado, las mujeres solo alcanzaron el 27,26% del total de las ayudas directas abonadas a personas físicas.

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