Las primeras inversiones del Perte Chip se materializarán este otoño

Prevé movilizar una inversión de 12.250 millones. España diseña el mejor ecosistema para atraer la instalación de plantas

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Los graves problemas en las cadenas globales de suministro que desveló la pandemia han puesto de manifiesto la importancia que tienen los semiconductores en todo el proceso productivo. Estos pequeños dispositivos no son solo cruciales para la economía digital, aquella relacionada con la computación cuántica, la robotización o el internet de las cosas, sino también para la fabricación de automóviles y casi de cualquier producto con componentes electrónicos.

Como la fabricación de estos microchips está muy concentrada en muy pocos países, Europa y EE UU se han movilizado para atraer a sus territorios la instalación de nuevas plantas que palíen en la medida de los posible esa extrema dependencia.

El Gobierno español aprobó a finales de mayo pasado el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica de Microelectrónica y Semiconductores (Perte Chip) que prevé movilizar una inversión pública de 12.250 millones de euros, en torno al 2% del VAB anual delsector manufacturero. Es, de largo, el Perte con mayor volumen de fondos públicos de todos los puestos ya en marcha. Dada su buena acogida, podrá anunciar las primeras inversiones acogidas a su financiación en semanas, el próximo otoño.

Fuentes cercanas a las conversaciones que se han mantenido desde que fue aprobado el Perte Chip explican que el interés es máximo. Las reuniones se están celebrando entre representantes del Ministerio de Economía, responsable de la inciativa, y de Presidencia del Gobierno con todas las empresas y entidades del sector de la microelectrónica y los semiconductores.

La mejor infraestructura

Tal y como explica Alfonso Gabarrón, gerente de la Asociacion Española de la Industria de Semiconductores (AESEMI), “estamos muy satisfechos con el grado de compromiso del Perte y esperamos que de aquí a final de año se puedan empezar a anunciar las primeras inversiones concretas”. Desde esta asociación aseguran que las conversaciones se encuentran en un punto muy avanzado y en un momento clave.

“Por supuesto que atraer inversiones para la apertura de plantas de fabricación de microchips en España es importante, pero no es lo único que tenemos que hacer. Para conseguir que se implanten esas fábricas hay que generar todo un ecosistema en torno a ellas y en eso precisamente es en lo que estamos ahora mismo”, argumenta Gabarrón.

España es puntera en el diseño de semiconductores y lo que está ahora sobre la mesa de trabajo de esas reuniones, según confirman fuentes oficiales, es un exhaustivo análisis sobre si la infraestructura actual es adecuada y qué medidas adicionales se pueden poner en marcha para convertirla en la mejor posible.

De hecho, fuentes de las empresas consultadas elogian que el Perte proponga abarcar toda la cadena de valor del producto y no solo cómo impulsar la apertura de nuevas plantas.

Por ello, está previsto que las inversiones se desarrollen en torno a cuatro ejes estratégicos. El primero es el refuerzo de la capacidad científica en I+D+i, dotado con 1.165 millones de inversión. En este sentido, no solo las empresas han sido llamadas a esas reuniones, sino también entidades como universidades y centros de investigación.

El segundo eje, que prevé invertir otros 1.330 millones, está orientado a la creación de empresas de diseño de microprocesadores de vanguardia (por debajo de cinco nanómetros), así como la puesta en marcha de líneas pilotos de pruebas.

El tercer eje es el más importante desde el punto de vista económico porque es el destinado a incentivar la construcción de fábricas (9.350 millones), mientras el último, dotado con 400 millones, contempla incentivos a la industria manufacturera TIC.

Antecedentes en Francia e Italia

Intel. El gigante tecnológico Intel ha firmado un acuerdo con el Gobierno de Italia por valor de unos 4.920 millones de euros para construir una planta de ensamblaje de chips en ese país. El movimiento se produce en plena batalla de subsidios entre EE UU, China y Europa para atraer fábricas de chips.

Dos gigantes. Los fabricantes de chips STMicroelectronics (STM) y GlobalFoundries (GF) construirán una planta de semiconductores en Francia, valorada en 5.700 millones.

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