El crédito para compras apalancadas puede dejar cicatrices duraderas

Seis grandes bancos presentan pérdidas trimestrales de 1.500 millones por préstamos a empresas muy endeudadas

Logotipo de Goldman Sachs, en la Bolsa de Nueva York.
Logotipo de Goldman Sachs, en la Bolsa de Nueva York. reuters

Los banqueros de las finanzas apalancadas sufren dolor de cabeza después de una fiesta infernal. Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Credit Suisse y Deutsche Bank han presentado colectivamente en el segundo trimestre unas pérdidas de 1.500 millones de dólares por los préstamos que concedieron a empresas muy endeudadas. El golpe se suma a los argumentos a favor de la reducción de puestos de trabajo.

Las oficinas de financiación apalancada de los bancos conceden préstamos a corto plazo para financiar adquisiciones, normalmente por una comisión del 1% al 2%, que venden a inversores como los fondos de pensiones al cabo de unos meses. El problema comienza cuando los mercados se desploman antes de que los bancos transfieran el riesgo, lo que les obliga a amortizar los préstamos en previsión de venderlos con pérdidas.

Eso ha ocurrido este año, cuando la subida de los tipos y el temor a la recesión han hecho que los inversores rehuyeran la deuda de riesgo. El precio medio de los bonos estadounidenses de alto rendimiento cayó hasta un 16% entre enero y principios de julio, según el índice ICE BofA U.S. High Yield. Entre las operaciones recientes más problemáticas se encuentra la compra de los supermercados británicos Wm Morrison (Morrisons), respaldada por Goldman Sachs y otros. Si un tribunal obliga a Elon Musk a comprar Twitter, los bancos liderados por Morgan Stanley podrían recibir un golpe al descargar la financiación de 13.000 millones de dólares. Los 1.500 millones de pérdidas asumidas en solo seis grandes bancos equivalen a más de la mitad de las comisiones de todo el sector este año por organizar compras apalancadas, según datos de Dealogic.

La buena noticia es que los mercados se están recuperando. El mismo índice ICE BofA, por ejemplo, ha subido un 7% desde finales de junio. Ello facilitará a los bancos la venta de los 80.000 millones de dólares de préstamos que estaban atascados en sus libros a finales de julio, según la estimación de un banquero sénior.

Pero el panorama sigue siendo sombrío. Con la subida de los tipos de interés y el mundo abocado a la recesión, es poco probable que los bancos recuperen todas las pérdidas. Los prestamistas que están detrás del paquete de deuda de 15.000 millones de dólares para la compra de Citrix Systems pueden acabar manteniendo parte del crédito en cartera durante un tiempo para evitar inundar el mercado, según una fuente familiarizada con el acuerdo. Eso consume un valioso capital.

Además, los años de auge de las compras, impulsadas por la deuda barata, pueden haber terminado. Los inversores de private equity, como los fondos de pensiones, están reduciendo su exposición a esta clase de activos a un ritmo récord. Y los prestamistas privados están desplazando a los bancos. Los bancos obtuvieron 7.800 millones de dólares el año pasado por organizar compras, lo que supuso un 50% más que la media de 2017 a 2019, según Dealogic. La probable reducción de las comisiones en el futuro, y el recuerdo de las pérdidas de este año, hará difícil a los bancos justificar mantener el mismo nivel de personal.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías