Aerolíneas

La operación Iberia-Air Europa entra en sus 12 meses decisivos

Las negociaciones para la integración de las eternas rivales se reactivarán en septiembre una vez que IAG tiene ya un 20% de la firma de Globalia

El presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto; el CEO de IAG, Luis Gallego, y el propietario de Air Europa, Juan José Hidalgo.
El presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto; el CEO de IAG, Luis Gallego, y el propietario de Air Europa, Juan José Hidalgo.

Tras casi tres años de idas y venidas, IAG anunció ayer su entrada en el capital de Air Europa con un 20%, según comunicó a la CNMV y ratificó la firma de Globalia. Esta posición de segundo accionista tras la familia Hidalgo, que mantiene el control de Air Europa, se debe a la decisión de canjear en acciones los 100 millones de euros que IAG prestó a Globalia en marzo.

La participación no otorga influencia en la gestión ni da entrada en el consejo, pero abre la puerta a una nueva fase, de no más de 12 o 14 meses, en la que el holding que lidera Luis Gallego buscará la integración de Air Europa en el grupo Iberia. De momento, ambas compañías seguirán compitiendo en un mercado de máxima complejidad por los coletazos de la pandemia, la inflación y los costes del combustible.

La aerolínea que preside Javier Sánchez-Prieto mantiene el interés estratégico por hacerse con el 100% del eterno rival aunque solo fuera por una cuestión defensiva. Se trata de evitar que cualquier otro gran jugador europeo, esencialmente Air France o Lufthansa, irrumpa con fuerza en el hub de Madrid-Barajas con la adquisición de una Air Europa a precio de saldo.

Las nuevas negociaciones se activarán a partir de septiembre y la aerolínea de IAG espera tener el plan de compra presentado a las autoridades de Competencia previsiblemente en los primeros meses de 2023.

El camino tomado ahora es bien distinto al que Iberia intentó abordar entre finales de 2019 y 2021. La entrada con el 20% ha precisado autorizaciones de órganos de la Competencia de Alemania, Reino Unido o España, además de obtener el visto bueno de los financiadores de Air Europa, avalados por el ICO, y de la propia Sepi, que salvó a la compañía aérea de Globalia del riesgo de quiebra en noviembre de 2020. Tras estos exámenes previos, la integración de Iberia y Air Europa irá previsiblemente ante la Comisión Europea en 2023. Se trata ahora de poner sobre la mesa una serie de remedies o cesiones a la competencia que permitan el matrimonio.

El horizonte de negocio estará más despejado después de la pandemia y la operación, más masticada antes de que Bruselas vuelva a poner su lupa sobre ella. Incluso en el entorno de IAG no se descarta que sea la CNMC quien tenga que decidir si el menor volumen de la concentración, respecto a 2019, así lo aconseja.

Exclusividad

Los 100 millones que IAG dejó a Globalia por un plazo de siete años dieron aire a unas negociaciones que se habían complicado por las condiciones que impuso la Dirección de Competencia de la UE. Desde Bruselas se exigían soluciones a una posición de dominio de mercado en más de 70 rutas.

IAG se garantizó, con su crédito canjeable en acciones, un año de negociación en exclusividad por Air Europa y otros dos más con derecho de tanteo si surgiera una oferta competidora. Incluso se guardó un derecho de acompañamiento a Globalia si esta decide vender y a IAG no le interesara igualar la oferta.

La parte compradora debe defender ahora estos 100 millones y otros 75 millones que entregó a comienzos de año a Air Europa: 40 por romper el acuerdo inicial de adquisición, ante la previsible negativa de la CE, y 35 millones más por evitar litigios y seguir negociando con los Hidalgo.

Air Europa fue tasada en 2019 en 1.000 millones que serían pagados en efectivo. Con los primeros golpes de la pandemia, la firma de Globalia se endeudó en 140 millones avalados por el ICO y recibió un rescate de 475 millones, en noviembre de 2020, a cargo de la SEPI, que tutela la aerolínea bajo la presidencia de Jesús Nuño de la Rosa. La carga financiera está por encima de los 700 millones, aparte del dinero que Air Europa adeuda a los arrendadores de aviones, y condiciona la negociación. De hecho, Iberia ya redujo su oferta hasta los 500 millones en plazos más la deuda. Y en el último capítulo de esta serie, el 20% ha sido tasado en los 100 millones del préstamo a Globalia.

IAG e Iberia advierten que la adquisición de Air Europa por manos extranjeras fragmentaría definitivamente el hub de Barajas y beneficiaría a aeropuertos de París, Fráncfort, Londres o Ámsterdam. Defienden, de este modo, su candidatura como la única que suma para España y su conectividad.

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