Valor a examen

Meliá, una montaña rusa que ahora apunta hacia arriba

El 62% de analistas aconseja comprar, aunque la elevada deuda sigue siendo el principal problema

Lago artificial en los jardines del hotel Meliá las Antillas, en Varadero (Cuba).
Lago artificial en los jardines del hotel Meliá las Antillas, en Varadero (Cuba).

La cotización de Meliá Hotels lleva tiempo dibujando una montaña rusa. En plena época estival ha conseguido reflotar y volver a estar en positivo en el año con una ganancia del 3,2%. Por parte de los analistas existe la confianza de que la acción se estabilice, e incluso de que tome la senda ascendente. Las recomendaciones están repartidas principalmente entre comprar (62% del total) y mantener (28,6%), según el consenso de Bloomberg. El potencial de revalorización supera el 22% sobre un precio medio objetivo de 7,9 euros, entre los 10 de CaixaBank BPI y los 6 de Bestinver.

Divacons-Alphavalue titulaba “El amanecer está por venir” su último análisis sobre la cadena hotelera. La frase responde a la visión de la firma tras la presentación de los resultados del primer semestre de Meliá, donde consiguió el primer beneficio neto desde el inicio de la pandemia. Ganó 3 millones de euros, principalmente por lo que ha denominado “viajes de venganza”, calificados así por la destacada reacción de los turistas a las restricciones vividas a nivel mundial por el Covid. Con ello, la empresa ha reafirmado sus estimaciones del conjunto del año de un ebitda de 400 millones de euros.

Las cifras del segundo trimestre fueron notablemente mejores que las del primero, destacando las reservas de última hora y la recuperación de los viajes MICE (turismo de negocios, excursiones de incentivos, conferencias y exposiciones). “En el mundo pospandemia, el negocio en las ciudades españolas debería estar apoyado por la recuperación del número de viajeros entrantes a Barcelona y el fuerte calendario ferial recurrente en Madrid”, explica Divacons Alphavalue. “Esperamos que se reanude el impulso de los resorts, aunque en el caso de España podrían verse afectados por destinos alternativos más baratos como consecuencia de la inflación”, añade la firma.

Bankinter tenía hace un mes el consejo de Meliá en neutral y acaba de elevarlo a comprar “ante la fuerte capacidad de subida de los precios de los hoteles, lo que permitirá compensar en gran medida el incremento de costes”. El banco espera que esta tendencia “se extienda al menos en los próximos meses”.

Intermoney Valores coincide en la positiva perspectiva del corto plazo: “Durante el tercer trimestre no vemos problema en mantener o incluso aumentar los precios”. Pero pone la atención a partir del último trimestre: “En 2023 podrían empezar los problemas, sobre todo si no vemos una reducción importante de la deuda”.

El apalancamiento es la principal sombra que observan los analistas sobre Meliá; en el primer semestre se situó en 1.330 millones, con un impacto negativo por la apreciación del dólar frente al euro.

La dirección confía en reducir la deuda en unos 250 millones y ha anunciado que llevará a cabo una desinversión antes de que acabe 2022. Intermoney Valores espera que sea “en activos en el Caribe” y subraya que “la actividad de esa zona les permitirá vender sin ningún tipo de descuento respecto a la valoración de 2018, como sí ocurrió con la venta de establecimientos en España en junio de 2021”.

Por otro lado, Bank of America destaca que la mayoría de los grupos hoteleros tienen balances y liquidez sólidos, pero en Meliá observa que el apalancamiento sigue siendo alto. “La previsión de una buena temporada de verano junto con la de Semana Santa podrían ayudar a generar caja y comenzar a reducir deuda”, apunta.

Mientras, Iván San Félix, de Renta 4, opina que “el débil comportamiento reciente de los títulos se debe a unas expectativas de negocio muy negativas que no se corresponden con el entorno que la directiva descuenta para los próximos meses”. Victoria Torre, directora de oferta digital y comunicación corporativa de Singular Bank, coincide en señalar que “queda margen para la recuperación del valor en caso de que no asistamos a nuevos eventos disruptivos”.

Subida del 130% desde el mínimo de la pandemia

Evolución. Meliá Hotels llegó a sobrepasar los 8 euros en el pasado mes de mayo, nivel que disfrutaba la cotización antes del inicio de la pandemia. Con la debilidad posterior lo perdió, pero el balance desde los mínimos de la crisis sanitaria sigue siendo muy notable, con una revalorización por encima del 130%. Su capitalización alcanza los 1.400 millones de euros, y la de NH Hoteles, los 1.500 millones.

Posiciones cortas. La compañía, presente en la Bolsa española desde 1996, vuelve a tener la presión de los inversores más especu­ladores. Según el registro de la CNMV, Eleva Capital SAS comunicó a principios de julio una posición corta equivalente al 0,51% de su capital.

Dividendo. La cadena hotelera suspendió el reparto de dividendo en 2020 como consecuencia del impacto en el negocio del Covid-19. La mayoría de los analistas espera que retome el pago no antes de 2024. Divacons Alphavalue lo sitúa en 0,17 euros por acción, y la rentabilidad por cupón para entonces, en el 2,84%.

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