Tecnología

Qué hacer y qué no si su móvil se moja en la playa

El método del arroz no es tan eficaz como se piensa

Móviles playa
Getty Images

En pleno mes de agosto y con unas temperaturas que baten récords no hay quien se resista a un baño en cualquier superficie acuática. De este placer no se escapan ni los dispositivos electrónicos, que, por descuido o imprudencia de sus dueños, acaban sumergidos en todo tipo de líquidos. El caso más común es ese fatídico momento en el que nuestro smartphone realiza un triple tirabuzón y entra en contacto con el agua; en cuestión de segundos lo rescatamos para intentar aminorar las consecuencias, pero puede que ya sea tarde.

Ante esta situación, abundan los remedios caseros. El primero que se nos viene a la mente es la extendida práctica de meter el móvil en un recipiente con arroz para que este absorba la humedad. Este truco cuenta con grandes seguidores y numerosos detractores. A quienes les ha funcionado lo consideran la mejor solución. Pero quienes no han logrado revivir su dispositivo con este método se burlan de su eficacia.

Los expertos en tecnología, como los de PC Componentes, lo desaconsejan, pues consideran que, pese a los poderes de absorción del arroz, el almidón que desprende al entrar en contacto con el agua podría empeorar el estado del terminal. En la lista de “cosas que no hacer”, los fabricantes también incluyen la exposición a calor directo como el emitido por secadores o radiadores, o dar la vuelta al dispositivo para escurrir el agua.

Lejos de estos remedios, todos los expertos coinciden en la recomendación de apagar el dispositivo de forma inmediata, desconectarlo de la red eléctrica y extraer la batería si fuera posible. El principal daño que provoca el agua sobre los dispositivos radica en su alta reactividad a los materiales metálicos que los integran, lo que da lugar a su corrosión y posterior cortocircuito o rotura de algunas partes.

Los expertos aconsejan apagar rápido el equipo, desenchufarlo y quitarle la batería

Además, el hecho de que muchas de las exposiciones al agua en verano se produzcan en el mar o en piscinas no ayuda en absoluto, ya que las altas concentraciones de sal y cloro que contienen, respectivamente, son agentes que pueden potenciar esta corrosión. Del mismo modo, la caída de bebidas con azúcar u otros elementos que no sean agua dificulta enormemente su eliminación por los residuos pegajosos que dejan.

Durante la temporada estival, el agua no es el único enemigo de los dispositivos. La arena puede suponer otro peligro a tener en cuenta, ya que esta se puede introducir en el puerto de carga o en los altavoces. Las recomendaciones en este caso pasan por el uso de un cepillo de dientes con fibras suaves para limpiar el equipo de manera superficial. O el uso de un palillo o alfiler, pero con extrema precaución, pues no se deben raspar las ranuras donde se introduce la arena, ya que pueden dañarse y empujar los granos hacia el fondo. Igualmente, se aconseja proteger los dispositivos con fundas y carcasas que cubran los huecos, evitando de esta forma que afecten al dispositivo.

Otro enemigo a tener en cuenta son las redes wifi públicas, a las que recurrimos para conectarnos a internet fuera de casa, lo que aumenta la posibilidad de sufrir ciberataques. Algunos consejos para evitar estas situaciones son mantener el dispositivo actualizado, utilizar antivirus y no facilitar contraseñas.

Resistencia al agua y fundas acuáticas como solución

IP. Cada vez más dispositivos están protegidos contra el agua, pero no todos cuentan con el mismo nivel de protección. Para ello, la marca española de electrónica de consumo SPC recomienda fijarse en la certificación IP (ingress protection) del dispositivo, especialmente el segundo dígito, que es el que indica la resistencia al agua. Si aparecen números entre el 1 y el 3, significa que tiene una protección ligera frente a salpicaduras; del 4 al 6, que está protegido incluso frente a chorros de agua, y si el aparato cuenta con un certificado cuya segunda cifra sea superior a 7, significa que puede ser sumergido durante un periodo de hasta 30 minutos.

IP para la arena. Al igual que con el agua, con la arena también es importante fijarse en el primer dígito del certificado IP, que nos mostrará la resistencia a elementos como el polvo o la arena. Aquí cero significa que no existe protección alguna y seis que es hermético. En caso de que no haya ningún certificado IP es importante usar los dispositivos con las manos limpias para evitar el contacto con la arena.

Fundas herméticas. Con ellas vamos a tener la tranquilidad de que no entrará ni agua ni arena, dado que cuentan con un cierre hermético que es totalmente seguro, lo que permite meter el móvil bajo el agua para hacer fotos o vídeos. Además, esta solución es efectiva también ante los robos que se pueden dar en la playa, ya que no vamos a tener necesidad de dejar el móvil en la toalla.

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