La inflación de EE UU frena su escalada y cierra julio en el 8,5% interanual

La energía se encarece un 32,9% en un año y el precio de los alimentos sube hasta el 10,9%

Compradores en una tienda de conveniencia de Florida (EE UU).
Compradores en una tienda de conveniencia de Florida (EE UU).

Estados Unidos ha empezado a moderar su inflación y ha cerrado julio con un aumento de precios del 8,5% interanual, apenas dos décimas por debajo de lo previsto; una desaceleración que, aunque optimista, sigue dejando al país muy cerca de los máximos registrados en los últimos 40 años y muy lejos del objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal (Fed). 

La bajada de los precios de la energía ha contribuido a la marca de julio, que recortó seis décimas con respecto al 9,1% observado en junio, y supone además la menor subida de los precios desde el pasado mes de abril, según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. 

Así, mientras el encarecimiento de la energía se situó en el 32,9% —desde el 41,6% registrado en junio—, el precio de los alimentos se aceleró cinco décimas hasta el 10,9%, el mayor aumento desde mayo de 1979. Comer en casa se ha encarecido el 13,1%, mientras que comer fuera de casa es un 7,6% más caro que hace un año.

Además, la bajada interanual se da después de que los precios de consumo se hayan mantenido estables (0%) este mes, gracias principalmente a la caída de los precios de la gasolina, que fue del 7,7% en julio.

Sin tener en cuenta el impacto de los alimentos y de la energía, la tasa de inflación subyacente de Estados Unidos en julio fue del 5,9%, en línea con el dato del mes anterior; con una subida mensual del 0,3.

En comparación con el mes de junio, la tasa mensual de inflación se mantuvo estable, después de que el mes pasado registrase un incremento mensual del 1,3%.

Destaca la subida interanual de los transportes del 9,2%, aunque este mes los precios se redujeron medio punto. Continuaron subiendo los precios de los vehículos nuevos, un 0,6%, y acumulan un aumento anual del 10,4%.

La elevada inflación sigue siendo la principal preocupación del Gobierno de Joe Biden, a tres meses de las elecciones de medio mandato. También de la Reserva Federal, que el pasado 27 de julio volvió a subir los tipos de interés, que ahora se encuentran en una horquilla de entre el 2,25 y el 2,5%.

En opinión del economista del centro de estudios Atlantic Council, Charles Lichfield, "la inflación se está desacelerando debido a los precios más bajos de la gasolina, no a la política de ajuste de la Reserva Federal", según dijo a Efe. "Es una buena noticia, ya que puede aumentar la confianza del consumidor", señaló este experto, quien, sin embargo, advirtió de que con los problemas continuos de la cadena de suministro y los mercados laborales ajustados, "la inflación no caerá tan rápido, y esto puede no protegernos de una recesión".

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