Calviño se reunirá este viernes con la banca para abordar el nuevo impuesto al sector

El Gobierno estudia aplicar un 5% sobre las comisiones e intereses

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño.
La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos, Nadia Calviño. Getty

El Gobierno tiene previsto reunirse este viernes con representantes del sector bancario para abordar el nuevo impuesto temporal anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que tendrá una duración de dos años y buscará recaudar 1.500 millones anuales. Así lo ha confirmado la vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño.

Según ha avanzado Calviño, a la reunión están invitadas las patronales del sector (AEB, CECA y Unacc), las principales entidades financieras y representantes del Banco de España. Cabe recordar que este nuevo impuesto, al igual que el planteado para las energéticas, irá dirigido a las empresas que facturen más de 1.000 millones de euros al año.

Entendiendo los ingresos de la banca como el margen bruto, y tomando como referencia el último ejercicio, se verían afectados los nueve de los diez mayores bancos españoles. En ese grupo estarían las cinco entidades que cotizan en el Ibex 35: Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Bankinter (1.855 millones). También entidades de tamaño medio: Unicaja, Abanca, Kutxabank y Cajamar. Tan solo se quedaría fuera, por poco, Ibercaja que registró un margen bruto de 952 millones el año pasado.

Aunque aún se desconoce el detalle de este tributo que el Gobierno prevé impulsar a través de una proposición de ley, el diario 'El País' ha adelantado que el Ministerio de Hacienda estaría estudiando imponer un impuesto del 5% sobre las comisiones e intereses que carga la banca a los clientes. Se trata, según han confirmado fuentes de Hacienda, de una opción que se está barajando, pero se sigue trabajando y diseñando, por lo que no hay nada concretado. "Estamos trabajando en la articulación detallada y creo que el Ministerio de Hacienda tiene una amplia experiencia en cómo articular este tipo de contribuciones de una manera que no sea repercutida sobre los ciudadanos", ha afirmado Calviño.

Con todo, la vicepresidenta se ha mostrado convencida de que las entidades financieras "arrimarán el hombro" y contribuirán a que se pueda frenar la inflación. "Creo que cualquier empresa con responsabilidad social, y me consta que las empresas financieras de nuestro país tienen un fuerte compromiso público desde el punto de vista de la responsabilidad social, están interesadas en que en este momento en arrimar el hombro", ha subrayado la titular económica del Gobierno.

El sector se opone

No obstante, algunos representantes del sector ya han mostrado públicamente su posición en contra sobre este tema. El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha afirmado que el impuesto a la banca puede acabar "afectando negativamente" al consumo, inversión y recaudación, y defiende que "la mejor forma de recaudar más impuestos es que la economía crezca".

Por su parte, la presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, ha subrayado que el nuevo impuesto "dificulta la capacidad de los bancos para financiarse" en el mercado y, por consiguiente, la de dar crédito a las familias y empresas, al tiempo que ha señalado que la reacción del mercado a la nueva tasa refleja "cómo se ve afectada la confianza en el sector y en el país por medidas como esta". Además, el portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), José Luis Martínez Campuzano, ha criticado "la improvisación jurídica" de este impuesto, que "distorsiona el mercado".

CECA, de su lado, ha señalado que el nuevo tributo es una medida que "no contribuye a armonizar los regímenes fiscales" dentro de la Unión Bancaria, si bien ha recalcado la necesidad de conocer los detalles de la medida "para poder hacer una valoración más informada".

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