Un gentleman que siempre acierta con la palabra adecuada

Después de una vida en BBVA y tras jubilarse en Sabadell, Jaume Guardiola preside el patronato de Esade y la comisión económica del Barcelona

Un gentleman que siempre acierta con la palabra adecuada

El Círculo de Economía, la institución catalana que nació en 1958 como evolución del Club Comodín, creado bajo la fachada de un club de ajedrez para debatir temas de interés y compartir los pensamientos e inquietudes de un grupo de jóvenes años antes, estrena nuevo presidente. Jaume Guardiola será el encargado de llevar la batuta de esta emblemática asociación, tras proclamarse vencedor en las primeras elecciones de la entidad desde que se constituyó.

Guardiola nació en Barcelona en 1957. Por parte de padre, desciende de una familia empresaria de arraigo catalán. Del lado materno, su abuelo era un médico de origen cántabro, y su abuela, profesora de Valladolid. Siendo muy jóvenes se instalaron en Andalucía, donde nació su madre. Por eso, los veranos del nuevo presidente del Círculo transcurrían entre Algeciras y Vilasar de Mar, en la comarca de El Maresme, lugar de origen de la familia Guardiola. Jaume cursó Ciencias Empresariales y un MBA por Esade. Al finalizar este último, se incorporó a BBVA en 1979, coincidiendo con el último año de sus estudios de Derecho.

Su primer puesto relevante en la entidad llegó en el año 90, cuando fue nombrado subdirector general. Más tarde ascendió a director general de Banca Catalana, donde permaneció varios años, hasta que, con la llegada del año 2000, fue trasladado a América. Primero a Puerto Rico, para luego pasar por Argentina, donde fue el CEO de lo que en aquella época era el Banco Francés. En esa etapa le tocó vivir el corralito, algo que, según cuenta, se convirtió en un momento vital importante. En enero de 2003, con la adquisición de Bancomer por parte de BBVA, desembarcó en Ciudad de México como máximo responsable. “En la vida laboral pasas momentos de crisis de los que aprendes muchísimo, y otros de grandes éxitos. Para mí, esos años fueron, quizás, los de mayor éxito, porque tuve la oportunidad de desplegar el crecimiento y la contribución de México al global de la entidad, desde cero hasta el 40%”, señala Guardiola.

En 2007 decidió abandonar la que había sido su casa durante casi 30 años para ponerse al frente de Banco Sabadell. Y en la entidad vallesana se mantuvo hasta su jubilación, en 2021. En ese tiempo, logró transformar un banco de la burguesía catalana en una de las cinco entidades más importantes de España, incluso lo internacionalizó. Y lo hizo a través de adquisiciones, algunas más fructíferas, como es el caso de Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM), y otras menos, como la de TBS, filial de Lloyds en Reino Unido. También tuvo que tomar otras decisiones importantes, como el traslado de la sede del banco fuera de Cataluña como respuesta al procés.

Quienes han trabajado con él lo califican de afable, inteligente, inquieto, siempre ávido de conocimiento. “Constantemente mostraba confianza en el equipo y delegaba mucho”, afirman. De él destacan su capacidad de generar buen ambiente, el saber adaptar su discurso a cada situación y en función de la persona a la que se dirige: “siempre encuentra la palabra adecuada con cada interlocutor”. Como también su elegancia en las formas, “un auténtico gentleman”. Él mismo, de hecho, destaca su habilidad para incluir y hacer participar a la gente. “Cuando cambias de posición con tanta frecuencia y en entorno tan distintos como lo hacía yo, el individualismo no funciona”, asegura, y presume de ser capaz de diagnosticar, descubrir e identificar el talento interno, “algo vital en las operaciones de M&A (fusiones y adquisiciones)”. También pone de relevancia cómo algunas de las personas a las que identificó en su momento han ido ocupando posiciones clave durante estos años.

La jubilación de Guardiola, en todo caso, puede calificarse, sin lugar a dudas, de activa. En abril de 2021, el año de su retiro, fichó por el Fútbol Club Barcelona de Joan Laporta como presidente de la comisión económica. Un puesto que abandonará en la próxima junta por resultarle incompatible con su nuevo cargo. La afición por el Barcelona le viene de tradición familiar. Su abuelo, siendo socio número 13 del club, fue directivo, y su padre, actualmente, es el socio número 16. Pero, además de ser reclamado por el club, también en junio de ese año fue nombrado presidente del patronato de Esade. Guardiola no desaprovecha ningún momento para alabar la institución. “Es la escuela española de formación en management, y muestra de ello es que dos de las 25 empresas más grandes de Estados Unidos están dirigidas por alumnis de Esade: Duato, de Johnson and Johnson y Ramón Laguarta, al frente de Pepsico”, resalta.

Ahora, tras las elecciones, “un periodo de intensa actividad en el que te dedicas sin pausa a esa misión y no puedes pensar en otra cosa que en buscar apoyos en el Círculo”, Guardiola espera tener tiempo para disfrutar de lo que más le gusta: su familia. Casado con una abogada, funcionaria de la Generalitat, tiene tres hijos: dos chicos y una chica. El mayor estudió cine en la Universidad de Nueva York, el segundo siguió sus pasos e hizo ADE en Esade, aunque su labor se encuentra lejos de las finanzas y se dedica al mundo del videojuego en Noruega, y la pequeña también eligió Esade para cursar Derecho. Además, tiene una nieta y otra en camino.

También le gusta la cultura. Es un lector ávido, con preferencia por el ensayo de actualidad política y por la novela histórica. Una temática que se lleva al cine, ya que prefiere ver largometrajes que reflejen hechos reales o que tengan algún componente histórico o político. Amante del deporte, ahora más del golf, el tenis o el pádel, con la llegada del verano le gusta salir al mar con su pequeña embarcación de recreo, y pasar tiempo en L’emporda. Precisamente, el mar es algo que ha echado enormemente de menos cuando ha vivido en alguna ciudad sin costa. Otra de sus obsesiones es contribuir a la sociedad civil. Tuvo su primera experiencia en el año 92, como voluntario de élite en el centro técnico de operaciones de los juegos de Barcelona, puesto desde el que se ocupó de la zona del puerto olímpico y de las pruebas de vela. Ahora, como presidente del Círculo, su intención es abrir la institución a la evolución de la sociedad civil, como ha hecho a lo largo de su historia.

 

Convicciones

Independentismo. Guardiola ha resaltado en varias ocasiones que no es independentista, sino catalanista con convicciones liberales y con plena confianza en la igualdad de oportunidades. Además, se declara defensor de la democracia y detractor de los movimientos populistas que “actualmente invaden la economía”.

Misión. Conseguir el funcionamiento de una economía social más equilibrada que abogue por la defensa del planeta. Esa es la misión de Guardiola, del patronato de Esade y del Círculo de Economía, instituciones bajo su presidencia.