El magnate de Ray-Ban deja asuntos pendientes

La muerte de Leonardo Del Vecchio sin sucesor claro hace que el CEO, Francesco Milleri, sea el favorito para la gestión

Gafas Ray-Ban.
Gafas Ray-Ban. reuters

Leonardo Del Vecchio ha dejado a los inversores con dudas sobre el futuro de un imperio empresarial que abarca desde las gafas hasta los bancos y los seguros. El magnate italiano y mayor accionista de EssilorLuxottica ha fallecido a los 87 años, informó el lunes el gigante de las gafas. En ausencia de un heredero ungido públicamente, corresponderá a lugartenientes como Francesco Milleri tranquilizar a los accionistas. Essilor cayó el lunes un 2,22% en Bolsa.

El ascenso de Del Vecchio de la pobreza a la riqueza no tiene parangón en los negocios italianos. Tras pasar parte de su infancia en un orfanato de Milán, fundó Luxottica en 1961, construyendo un imperio global a través de decenas de audaces adquisiciones que incluyeron marcas como Ray-Ban y Oakley.

En 2018 dobló la apuesta al fusionar su empresa con Essilor, que cotiza en la Bolsa de París y que fabrica las lentes Varilux. Su vehículo familiar Delfin es el mayor accionista de la empresa de 64.000 millones de euros, con una participación del 32%.

Los conocedores de la firma dicen que Del Vecchio, que ha fallecido tras una breve enfermedad, dirigió la empresa desde el principio hasta el final. Aunque tuvo seis hijos de diferentes matrimonios, sus herederos, a excepción de su hijo Leonardo Maria, han evitado en gran medida desempeñar funciones en sus empresas. Eso los convierte en candidatos poco probables para hacerse cargo de su imperio. Sin embargo, es una oportunidad para Milleri, que los accionistas confirmaron como consejero delegado el año pasado tras una amarga lucha de poder con los socios franceses de la fusión de la empresa. Tendrá que demostrar a los inversores que puede mantener el funcionamiento del gigante de las gafas sin el apoyo de Del Vecchio.

Los ejecutivos de Mediobanca y Assicurazioni Generali, en cambio, pueden sentir cierto alivio. En los últimos años, Del Vecchio había adquirido el 19% del banco de inversión italiano, convirtiéndose en su mayor accionista, y había acumulado una gran participación en el grupo asegurador. Ha criticado la gestión de ambas empresas, mostrando una especial animosidad hacia Alberto Nagel, consejero delegado de Mediobanca, y apoyando un intento fallido de desbancar al jefe de Generali (en la que tiene casi un 10%), Philippe Donnet, a principios de este año.

También tiene un 27% de la inmobiliaria Covivio, de 5.000 millones de euros. El destino de esas inversiones y del resto de la fortuna de Del Vecchio, que Forbes estima en unos 25.000 millones de dólares (24.000 millones de euros), depende de quién acabe dirigiendo su vehículo de inversión familiar. El magnate ha dejado asuntos pendientes.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías