Cáritas, Cruz Roja y la Once absorben el 18% del dinero generado por las fundaciones

Hay 9.218 organizaciones de este tipo en todo el país, la mayoría con patrimonios pequeños o medianos

Fundaciones Cáritas, Cruz Roja, Once Pulsar sobre el gráfico para ampliar

De las 9.218 fundaciones que hay en España, tres absorben aproximadamente el 18% de todos los ingresos que se generan anualmente; se trata de Cáritas, Cruz Roja y la ONCE. En conjunto obtuvieron cerca de 1.400 millones de euros en 2019, según el informe publicado ayer por el Consejo General de Economistas (CGE). Son también algunos de los principales empleadores que hay dentro del tercer sector (que incluye a las asociaciones sin ánimo de lucro), que en total reúne al 3,3% de los asalariados que hay en el país.

Un año antes de que estallara la crisis sanitaria, el ingreso global de las fundaciones fue de 7.754 millones de euros. De ese total, el 82% se distribuyó entre 9.215 organizaciones de todo tipo, desde relacionadas con el sector de animales hasta la religión o vivienda. La mayoría (69,7%) consta de un patrimonio que no supera los 500.000 euros y cerca de la mitad se han establecido entre 2003 y 2019.

España es el segundo país europeo con mayor número de fundaciones, únicamente le supera Alemania. Su penetración en la sociedad es alta, actualmente hay 20 por cada 100.000 habitantes, según la Asociación Española de Fundaciones (AEF). La Comunidad de Madrid, Cantabria y Navarra superan holgadamente esta densidad y se ponen a la cabeza en la lista. Además, casi el 73% de las organizaciones han sido creadas por personas físicas, frente al resto que han sido constituidas por empresas u otras instituciones.

El número de personas que se benefician de las actividades de las fundaciones rozó de 2008 a 2019 los 44,000 millones, lo que según los economistas, ejemplifica “la creciente demanda social de los servicios que prestan, en especial en aspectos como el cambio climático, la lucha contra la contaminación, y en general, en temas de dependencia, asistenciales y de atención a desplazados por causas bélicas o económicas y en la atención a personas que nutren las bolsas de necesidades especiales”.

De acuerdo con el informe, el tercer sector supuso en 2021 el 1,41% del producto interior bruto (PIB) en términos agregados. Un 0,8% de ese total se atribuye a las actividades desarrolladas por las fundaciones. Más allá de su impacto económico, tienen un importante rol en términos laborales pues en 2019, cerca de 300.000 empleos, entre directos e indirectos, fueron generados por las fundaciones.

A pesar de su contribución social, hay un apartado en el que las organizaciones deben mejorar: su transparencia financiera. El informe del CGE precisa que las fundaciones de competencia estatal y autónomas operan en un escenario donde las normas contables y mercantiles presentan diferencias que generan una distorsión en el mercado y aumenta la opacidad informativa.

Los analistas apuntan a que en muchas ocasiones, la información publicada es escasa o está desactualizada. En ese sentido, el presidente del consejo, Valentín Pich, aseguró que “en aras de la transparencia, es absolutamente necesario que quien quiera consultar dicha información para la toma de decisiones, ya sea un donante de fondos o un usuario de servicios, pueda hacerlo sin ningún tipo de traba”.

Existe un elevado número de Comunidades Autónomas con normativa propia, por lo que los especialistas han pedido a los gobiernos que garanticen un mejor escenario regulatorio para este tipo de entidades y trabajen en la estandarización de los requerimientos mercantiles de las fundaciones. Piden además la creación de un registro centralizado donde se deposite la información económico-financiera de cada una de las instituciones que conforman el sector, así como la profesionalización de su gestión.

Perspectivas de futuro

Los economistas creen que es muy posible que se siga experimentando un crecimiento del sistema vinculado a las fundaciones, tanto por la profesionalización del sector como por la creciente demanda social de los servicios que presta. Esta tendencia, muy probablemente se verá apoyada por el sector público que, aunque lleva un rezago, va creando un clima legal que favorece estas iniciativas. El informe publicado ayer por el Consejo General de Economistas ejemplifica esta situación con la asignación tributaria para colaborar con la iglesia católica o a otros fines sociales, destinando un 0,7% de la cuota de la declaración del IRPF. Otro caso es el incremento de los porcentajes de deducción por donativos.

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