Seguridad Social

Escrivá busca cómo no repercutir la cotización por desempleo de las empleadas de hogar en las familias

El titular de Seguridad Social también aprobará próximamente incentivos para que los beneficiarios del ingreso mínimo se incorporen a un empleo

El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá.

El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones está buscando la fórmula para que la nueva cotización por desempleo que se prepara para las empleadas de hogar "no impacte demasiado en las economías de las familas (empleadoras)", ha dicho hoy el titular de este departamento, José Luis Escrivá. Es más, ha añadido que estaría explorando si este impacto "se puede incluso neutralizar".

De momento, el Gobierno, a través del Ministerio de Trabajo y Economía Social, ha logrado que el Congreso de los Diputados ratificara la pasada semana el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que obliga a España a ampliar los derechos de las empleadas de hogar y las cuidadoras, un colectivo formado en un 99% por mujeres.

En la actualidad hay 376.000 trabajadoras afiliadas en el Régimen Especial de Empleadas de Hogar de la Seguridad Social que ya cotizan al sistema por contingencias comunes (para recibir pensiones y bajas por incapacidad temporal) y por contigencias profesionales (para recibir la prestación por incapacidad temporal en caso de accidente laboral o enfermedad profesional), pero no cotizan por desempleo y, por tanto, en caso de quedarse si trabajo no cobran ninguna ayuda como el resto de asalariados y también autónomos (prestación por cese de actividad).

Si bien, el ministerio de Trabajo aprobará en próximos días o semanas una nueva regulación de este colectivo que incluirá, según ha avanzado la propia ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, el derecho de las empleadas de hogar a cobrar la prestación por desempleo, aunque para ello deberán cotizar por esta contingencia. Esto es lo que, según ha dicho hoy Escrivá en su intervención en Nueva Economía Fórum, no debería impactar demasiado e los hogares que emplean a estas trabajadoras, ya que en el resto de asalariados, el grueso de la cotización por desempleo la abona el empresario o empleador.

Por ello, los departamentos implicados están buscando la forma, según Escrivá, de "neutralizar" esta nueva cotización que, quizás recaiga en mayor medida en las trabajadoras o se llegue a alguna otra fórmula que no desincentive su contratación. Aún no está decidio como hacerlo, informan desde la Seguridad Social.

En la actualidad son los empleadores domésticos que contraten o ya tengan contratado a un trabajador que preste servicios retribuidos en el ámbito del hogar familiar los responsables de hacer los trámites de afiliación a la Seguridad Social e ingreso de las cotizaciones. Mientras que solo los empleados del hogar que trabajen menos de 60 horas al mes por empleador, y siempre que hayan acordado que el empleado debe tramitar los actos de afiliación a la Seguridad Social, deberán ser quienes hagan dichas gestiones; y, en este caso, la empleada del hogar asume también la responsabilidad en el ingreso de las cuotas.

Futuros incentivos al empleo y un 'sello social'

Por otra parte, Escrivá ha avanzado también hoy que su departamento aprobará en breve dos nuevas medidas vinculadas al ingreso mínimo vital (IMV), la creación de nuevos incentivos al empleo y el sello social para empresas, que reconocerá la labor de las compañías en la inclusión laboral de los beneficiarios de la prestación.

De momento, el ministro ha avanzado que hay 30 proyectos piloto en activo probando la eficiencia de estos incentivos para la inserción laboral de los beneficiarios del ingreso mínimo que pronto se pretenden generalizar.

Escrivá ha recordado que esta prestación -que llega actualmente a casi medio millón de hogares y 1,2 millones de personas- busca "propiciar la integración" y ha criticado con dureza a los que califican estas ayudas como "paguita". "Lo de la paguita es un insulto intolerable por el elemento peyorativo que tiene, pero sobre todo por lo que significa de ignorancia de los procesos que llevan a la pobreza severa y a la exclusión social", ha dicho.

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