Inditex revalida la confianza del mercado por la solidez de su gestión

El mercado recibió ayer con entusiasmo los excelentes resultados de Inditex, lo que demuestra que la mejor estrategia para superar la desconfianza de los inversores es una gestión brillante. Si en diciembre del año pasado el mercado acogía con dudas la decisión del grupo de revolucionar su cúpula directiva, con la sustitución de Pablo Isla por Marta Ortega como presidenta no ejecutiva, y el nombramiento de Óscar García Maceiras como consejero delegado, las sólidas cifras que Inditex ha presentado en su primer trimestre fiscal –de febrero a abril– hicieron subir ayer la cotización más de un 6% y volvieron a convertir la empresa en líder del mercado por capitalización.

Pese a los problemas generados por la guerra de Ucrania y por la política de casos cero de Covid en China, que ha obligado al grupo a cerrar varias tiendas, los número de este primer trimestre muestran una indiscutible solidez. Tras el debut de Ortega y García Maceiras al mando de la compañía, el grupo ha obtenido un beneficio neto de 760 millones de euros, con un crecimiento del 80% con relación al mismo periodo del año pasado y por encima de los datos de 2019; todo ello a pesar de haber realizado una provisión de 216 millones por las pérdidas previstas en el ejercicio 2022 por el cierre de los mercados ruso y ucraniano. El margen bruto creció un 37% y se situó en el 60%, lo que constituye un récord en 10 años y confirma la rápida aceleración de los motores de Inditex, una vez superadas las restricciones por la pandemia en los principales mercados del mundo, a excepción del chino.

La receta que ha aplicado la nueva cúpula de la compañía en este primer trismestre, como ha explicado García Maceiras, pasa por ejercer un férreo control sobre los gastos operativos, los cuales han aumentado muy por debajo del crecimiento de las ventas, así como prestar especial atención a los niveles de inventario para evitar tensiones en las cadenas de suministro. Más allá de todo ello, la multinacional fundada por Amancio Ortega demuestra navegar con la solidez de un trasatlántico incluso con el viento en contra, como corresponde a un poderoso entramado empresarial cuyos pilares actuales y flexible estructura de negocio –asentados durante la brillante gestión de Pablo Isla– constituyen la mejor garantía para afrontar las dificultades y los desafíos futuros. Pese a que todavía es pronto para juzgar en profundidad la gestión de la nueva dirección, no lo es para constatar que la heredera del imperio fundado por Amancio Ortega está decidida a proteger y a mantener la solidez de los fundamentales que explican el éxito de Inditex como fórmula para afrontar los retos de la actual coyuntura económica.