Una coyuntura de incertidumbre que eleva la demanda de consultoría

El negocio de la consultoría empresarial tiene una especial capacidad para adaptarse a las diferentes fases del ciclo económico y para enfocar su actividad a las áreas más demandadas en cada una de ellas. Así, los servicios profesionales ajustan su perfil tanto a los requerimientos propios de las épocas de bonanza como a los de los tiempos de crisis, y lo hacen en estrecha relación con la problemática que afrontan sus clientes, puesto que en unas y en otros las empresas necesitan asesoramiento y consultoría. Ello explica en buena medida por qué en una coyuntura de fuerte incertidumbre económica como la actual, el negocio de este sector no pierde fuelle, sino todo lo contrario. Prueba de ello es que las cuatro grandes firmas que dominan el mercado –KPMG, EY, Deloitte y PwC– cerrarán sus respectivos años fiscales en España con un volumen de contratación total de 8.400 personas, cifra que supera la plantilla de hasta tres de ellas.

La confluencia de varios factores adversos tanto geoestratégicos como económicos explican la actual demanda de servicios de consultoría por parte de las empresas. La complicada situación económica, alimentada por la guerra en Ucrania, la crisis energética y las persistentes tensiones en las cadenas de suministro, está provocando un aumento de la demanda de estos servicios. A ello se suma una escalada de precios y de costes que se ha convertido en una amenaza para la recuperación económica y que supone todo un reto de gestión de márgenes, tesorería y negocio para las empresas. Mientras el actual escenario generará oportunidades para las compañías de algunos sectores, como el de la energía, la defensa o la tecnología, en otros dejará un horizonte teñido de incertidumbre y ensombrecido por la inflación. Los datos del Banco de España muestran que ocho de cada diez compañías españolas esperan que las tensiones inflacionistas se mantengan en los próximos meses, y más del 40% reconoce haber subido los precios durante el primer trimestre del año. Seis de cada diez auguran nuevos aumentos de precios a lo largo de 2022, aunque más moderados.

Todos ello, unido a los retos constantes de la digitalización, la descarbonización y la sostenibilidad de las economías, explican el buen ritmo de creación de empleo en el sector, alimentado además por un modelo de negocio en el que la rotación suele ser alta y la demanda de jóvenes profesionales se mantiene con periódica constancia.