¿Estamos en un Wall Street bajista similar al de la crisis del petróleo de 1973?

Entonces también hubo inflación desbocada y subidas de tipos

Exterior de Wall Street.
Exterior de Wall Street.

Los departamentos de análisis de las grandes gestoras de fondos no saben por dónde les viene el aire. Hace medio año ninguno había predicho una corrección bursátil como la que estamos viviendo. Y ahora, en cambio, hay un consenso de que estamos ante un mercado bajista clásico, que durará meses. Para algunos, la situación actual se parece peligrosamente a la crisis del petróleo, en 1973, que duró un año y medio y en la que la Bolsa perdió un 49% de su valor.

¿Por qué el mercado actual se parece al de 1973? En primer lugar, por la inflación. A comienzos de ese año, la Reserva Federal había comenzado a subir los tipos de interés para contener el alza de precios. Igual que ahora.

Hugo Ferrer, gestor de carteras en la firma GPM, que ha estudiado a fondo las similitudes entre estos dos mercados, explica que “esta vez el exceso fiscal y monetario que ha disparado la inflación ha sido provocado por la respuesta de las autoridades a la pandemia, donde los estados se endeudaron masivamente para financiar la paralización parcial de la vida económica”.

Otro segundo paralelismo está en unos mercados bursátiles claramente sobrevalorados. Entonces, había una cincuentena de acciones en Estados Unidos, las Nifty 50 (las 50 Maravillosas) que eran señaladas por la prensa como las compañías más populares y sólidas. Algunas han perdurado estos 49 años, como Coca-Cola o McDonald’s, pero otras muchas se derrumbaron con la crisis de 1973 y no levantaron cabeza –¿quién se acuerda hoy del conglomerado ITT o de la empresa de ordenadores Burroughs?–.

Muchos analistas consideran que lo que ha pasado con las grandes compañías tecnológicas de Estados Unidos, como Amazon, Apple, Google o Microsoft, está muy relacionado con las famosas Nifty 50. Parecía que iban a mejorar sus resultados de forma sostenida para siempre. Y no. “La corrección que hemos observado en el sector tecnológico empieza a parecerse mucho a lo vivido con las denominadas Nifty 50”, apunta Bank of America en una nota para clientes.

Precios disparados, bancos centrales subiendo tipos, acciones sobrevaloradas... y una última coincidencia: los problemas de abastecimiento de combustibles.

Fue en octubre de 1973 cuando se produjo la llamada crisis del petróleo, provocada por la decisión de la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo, de no exportar crudo a los países que habían apoyado a Israel durante la guerra del Yom Kipur. Dicha decisión disparó rápidamente el precio del petróleo, lo que redujo rápidamente la actividad económica, haciendo que la recesión que había comenzado en 1973 se agudizara hasta finales de 1974.

En esta ocasión, ha sido la guerra de Ucrania la que ha llevado al precio del petróleo a multiplicarse por cuatro en menos de un año. Al igual que ocurrió entonces, el encarecimiento disparatado del precio de la energía está empezando a afectar a la economía. La gran duda ahora es si acabaremos el año en recesión o si los bancos centrales serán capaces de manejar la situación.

Normas
Entra en El País para participar