Valor a examen

Repsol se carga de energía para prolongar el rally

Los analistas mejoran las recomendaciones y la valoración por la fortaleza de su negocio y en previsión de que avance a buen ritmo con la subida del crudo y la reducción de la dependencia europea del gas y el petróleo rusos.

Sede de Repsol, en Madrid
Sede de Repsol, en Madrid

Cada uno de los momentos del ciclo económico tiene sus ganadores y perdedores. En el actual, con la inflación disparada en medio de la recuperación post-covid y la guerra de Ucrania tensionando el mercado energético, Repsol se ha colocado en el podio anual del Ibex con una ganancia del 40%, en máximos históricos.

La compañía gusta, y mucho. En las últimas semanas ha encadenado varios informes favorables que dejan las recomendaciones de compra en un 71,4% sobre el total y las de mantener, rozando el 26%. Solo Alphavalue aconseja vender, según el consenso que recoge Bloomberg. El precio objetivo para las acciones también ha ido mejorando, hasta situarse en los 16,02 euros, lo que deja aún un potencial cercano al 10%.

¿Qué están viendo los analistas? Básicamente, fortaleza en el negocio en un entorno que la beneficia y que parece que se extenderá en el tiempo. En el primer trimestre de 2022, Repsol consiguió duplicar el beneficio sobre 2021 principalmente por la escalada del crudo, cuyo precio medio se situó en 102,2 euros en el caso de Brent, frente a los 61 dólares del periodo precedente. “Los resultados son sólidos”, comentan en Bankinter, y “además se produce una mejora generalizada en todas sus áreas de negocio”, añade.

Bankinter acaba de reiterar su consejo de comprar, “a pesar del ascenso acumulado en el ejercicio”, e identifica como principales catalizadores “el aumento del precio del petróleo y el gas; un balance saneado y una elevada posición de caja; una exposición al sector renovable, y un dividendo atractivo”.

Para Bank of America, “la subida de Repsol apenas ha empezado”. Su opinión, conocida esta semana, dio un nuevo empujón a los títulos el martes (sumó el 3,15%). El banco elevó el objetivo el 31,7%, hasta 19,10 euros, y la recomendación de neutral a comprar. “Es la mejor posicionada para beneficiarse de los fuertes márgenes del refino, de los productos químicos y del precio henry hub [el de referencia del gas natural en EE UU]”, explica.

BofA espera que el margen de refino sea sólido “al menos” hasta finales de este año y recuerda que Europa tiene una escasez estructural del diésel y sus consecuencias. “Alrededor del 50% las necesidades de importación solían cubrirse con Rusia. La decisión de algunos distribuidores de dejar de comprar al país está aumentando la estrechez del mercado en la región, y está teniendo un impacto muy significativo en el margen del diésel, situado por encima de 30 dólares/bbl frente a los 12 dólares/bbl de 2021”. Para BofA esta situación “explica que Repsol tenga un margen de refino de 24 dólares/bbl, ya que alrededor del 55% de la producción de las refinerías del grupo es de destilado medio (diésel y queroseno)”.

Barclays prevé que este tipo de tensión persista “durante varios meses”, ya que entre otras cosas, “las sanciones a Rusia apenas han comenzado a notarse”. De hecho, la Unión Europea acaba de presentar un plan para movilizar hasta 300.000 millones de inversiones para 2030 con el objetivo de poner fin a su dependencia del petróleo y el gas rusos. La alternativa es que la energía solar y la eólica produzcan el 66% de la electricidad en 2050.

Por otra parte, los analistas de Barclays destacan que Repsol no ha sufrido “ninguna destrucción de la demanda en España relacionada con el precio más alto de los carburantes”. ”Por ley, el sector ha tenido que ofrecer un descuento por litro. Repsol lo ha visto como una oportunidad para acelerar su transformación digital ofreciendo mayores rebajas a los clientes digitales, lo que anticipa un impacto manejable en las ganancias, significativamente inferior a los 100 millones de euros por trimestre”, subraya el banco, que se mantiene neutral, pero que ha elevado el precio objetivo a 16 euros.

La confianza de los inversores sobre Repsol queda reforzada con la de sus accionistas. BlackRock se ha convertido en el primero de referencia al elevar su participación al 5,47%; 5,31% por los derechos de voto atribuidos a las acciones, y un 0,16%, a través de instrumentos financieros.

El dividendo sube el 5% y la acción, el 200% desde mínimos

Acuerdos. La junta de accionistas de Repsol acaba de aprobar un dividendo de 0,33 euros por acción con cargo a los resultados de 2021 que se abonará el próximo 7 de julio, y que se sumará a los otros 0,30 euros distribuidos con anterioridad, suponiendo una subida global del 5% frente a lo repartido en el ejercicio precedente. También se acordaron dos reducciones de capital, de 75 y 50 millones de títulos. La energética adelantó que “la remuneración total al accionista estará en 2022 claramente por encima del euro, recuperando los niveles pre-pandemia”. La rentabilidad por dividendo con respecto a la cotización roza el 5%. Asimismo, los accionistas dieron el visto bueno a la estrategia de transición energética tras ser sometida por primera vez al voto consultivo de la junta, y que ante todo “asegura la rentabilidad a los accionistas”, según manifestó el consejero delegado, Josu Jon Imaz.

Valoración. Repsol se ha mantenido en tendencia ascendente prácticamente desde que marcara mínimo de la pandemia, en octubre de 2020, por debajo de los 5 euros. Desde entonces se ha revalorizado el 207 % y la capitalización ha escalado a los 22.400 millones.

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