Las franquicias regresan a la normalidad

La mayoría de sectores vuelve a la facturación previa al Covid

Las franquicias regresan a la normalidad

"El escenario actual en el que operan las franquicias es de optimismo. La gran mayoría sigue adelante con sus planes de expansión y están incluso volviendo a sus cifras de facturación anteriores a la pandemia”, sostiene Eduardo Abadía, director ejecutivo de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF).

Al inicio de 2020, según el último informe disponible de la AEF, la franquicia española había crecido ligeramente en número de redes, establecimientos y empleos. El sistema lo formaban 1.381 enseñas, los locales operativos ascendían a 77.819 y el sistema daba trabajo a 294.231 personas. La facturación, con un descenso del 5,9% respecto al periodo anterior, fue de 26.154 millones de euros, más del doble que en 2001, año en que comenzó a elaborarse la estadística.

Entre los meses previos a la irrupción del coronavirus hasta ahora, lo único que ha permanecido prácticamente inalterable es el sector de la alimentación, de los pocos que no se han visto afectados por las restricciones y la incertidumbre. El resto, en mayor o menor medida y con algunas reseñables excepciones –el de salud y estética ha sido un modelo refugio–, ha acusado el golpe, pero también ha buscado soluciones. La reciente crisis “sirvió para que las centrales franquiciadoras implementaran cambios con el objetivo de modernizar sus operaciones, suponiendo en muchos casos un ahorro de costes, una mejora de la operativa de sus franquiciados y unos resultados más beneficiosos respecto a la época pre-Covid”, asegura Alberto Salvador, director comercial de la consultora T4 Franquicias.

Encararon la crisis modernizando operaciones y digitalizando proyectos

Los operadores internacionales muestran de nuevo interés por aterrizar en España

Pasada la fase del confinamiento, “los franquiciadores que han querido seguir adelante con su expansión han debido profesionalizar sus cadenas, ayudando a que ciertos sectores digitalicen sus proyectos y, sobre todo, abran nuevos y constantes canales de comunicación con los franquiciados”, explica Rubén Calleja, CEO de ExpandeNegocio.

Punto de inflexión

Ahora el escenario es bien distinto. A pesar de la coyuntura, con una inflación disparada y un conflicto bélico en territorio europeo, las consultoras coinciden en que es un buen momento para franquiciadores y franquiciados. “La clave es contar con un modelo de negocio que demuestre su rentabilidad al día de hoy” y que “se pueda reproducir en otras plazas con elementos diferenciales claros para poder competir en el mercado”, señala Pablo Gutiérrez, director general de operaciones de MundoFranquicia. A partir de ahí hay que “definir un sistema de asociación donde haya equilibrio en la relación franquiciador-franquiciado” y “elaborar un plan de desarrollo coherente con la estructura de la compañía”, añade.

Calleja considera que el franquiciador ha de tener “un proyecto sólido y con diferentes líneas de negocio para soportar la coyuntura” y afirma que el franquiciado se ve beneficiado por tres aspectos positivos: se encuentran locales “en muy buenas condiciones, mejor que en los últimos 10 o 15 años”, los franquiciadores “están mucho más dispuestos a llegar a acuerdos” y los fondos europeos permiten solicitar ayudas, por digitalización o fomento del empleo, “a gente que antes no podía recibir ni un euro por el perfil que tenía a la hora de emprender”.

El consejo de Salvador a las personas emprendedoras, dentro del abanico de marcas y sectores, es “seleccionar proyectos en base a sus criterios de actividad, inversión y rentabilidad” y no dejar de “acompañarse de expertos que le puedan orientar”. Santiago Barbadillo, CEO y socio fundador de Barbadillo y Asociados, defiende que, después de meses en los que “todo el mundo coincidía en que no era el momento de lanzarse a la piscina, ahora sí lo es”. “Estamos iniciando una fase de reactivación y hemos de ponernos a trabajar para salir al mercado con un proyecto que realmente tenga interés”, expresa. Antes hay que prepararse. “Decidir las condiciones de la franquicia, diseñar el proyecto, documentarlo, preparar manuales y contratos”, y advierte: “Si esperamos mucho, luego puede ser demasiado tarde”.

De hecho, el mercado ya se está moviendo. Abadía, de la AEF, dice haber comprobado en Expofranquicia, feria celebrada en Madrid los días 5, 6 y 7 de este mes, que las franquicias extranjeras “han vuelto a mostrar su interés por desembarcar en España” y que se están abriendo nuevos locales en muchos sectores, demostrando que “sigue siendo un modelo de negocio que genera empleo”.

De paso. Lo recomendable es que “los negocios que supongan una compra por impulso estén ubicados en zonas de alto tránsito peatonal”, dice Alberto Salvador, de T4 Franquicias.

Visitantes. Pablo Gutiérrez, de MundoFranquicia, recuerda que las restricciones al turismo internacional redujeron el consumo en las zonas céntricas. Ahora “vuelven a cobrar importancia” y, asegura, también lo harán las grandes superficies con nuevas aperturas.

Selección. “En otros países, la mayoría de la oferta de cadenas se concentra en los centros comerciales”, explica el experto Santiago Barbadillo, pero “aquí hay un equilibrio. Obviamente, las ubicaciones en calle tienen que estar muy bien elegidas”.

Normas
Entra en El País para participar