Construcción

La mínima competencia por remodelar el aeropuerto de Palma evidencia el temor a la inflación

Acciona gana un proyecto de 198 millones en pugna solo con Sacyr, y una segunda obra, de 19 millones, en la que se quedó como única opción

Interior de la terminal del aeropuerto de Palma.
Interior de la terminal del aeropuerto de Palma.

El mano a mano en que quedó el concurso de remodelación del aeropuerto de Palma, con Acciona y Sacyr como únicos ofertantes, habla a las claras de las cautelas que está tomando el sector constructor para contratar grandes obras públicas. La dificultad para proyectar actuaciones a largo plazo, en un contexto de inflación disparada, ha impactado en la concurrencia a procesos como este y lleva meses dejando licitaciones desiertas.

Aena es, en estos momentos, de los pocos inversores públicos que no aplican revisión de precios. Sus actuaciones están reguladas por el DORA 2, con techo de inversión, y repercuten en la tarifas que pagan las aerolíneas.

El proyecto para la modernización de Son Sant Joan partía con un presupuesto neto de licitación de 223,4 millones. Años atrás, una obra de este volumen habría atraído a las mayores referencias de la construcción en este país y motivado la creación de UTE para acomodar a las interesadas. También se vería de lo más normal la competencia a la baja en las ofertas económicas. Pero en este caso, ni fuerte concurrencia ni pujas con grandes descuentos.

Aena es, en estos momentos, de los pocos inversores públicos que no aplican revisión de precios en sus contratos

Acciona se ha adjudicado la obra con una propuesta de 198 millones, un 11,4% a la baja. Su único rival, Sacyr, metió en su sobre una oferta neta de 223 millones, prácticamente calcando el presupuesto base de licitación marcado por Aena.

Y el grupo que preside José Manuel Entrecanales se ha apuntado un segundo contrato de obra en el aeropuerto balear por 19,2 millones, sobre un presupuesto neto que era solo 100.000 euros superior. De nuevo había un único competidor, ASCH Infraestructuras, que fue excluido por Aena, quedándose Acciona como única opción.

Fuentes conocedoras de los detalles de estos concursos reconocen que el precio de las materias primas está detrás de la huida de las habituales participantes. Aena recibió en noviembre del año pasado permiso de Transición Ecológica para lanzar la remodelación del tercer aeropuerto español por volumen de tráfico. Su terminal, estrenada en 1997, llevaba 25 años sin una reforma en profundidad, que será la que acometa Acciona.

Los trabajos de mayor volumen se centrarán en la mejora de las plataformas de estacionamiento de aviones del módulo A y en la ampliación de la terminal. Esta primera adjudicación de 198 millones contempla un plazo de ejecución de 39 meses. En el segundo contrato, Acciona Infraestructuras ampliará el módulo D por 19 millones. En este caso, deberá ejecutar tres nuevos embarques que sustituirán a posiciones remotas en operación.

Con estos trabajos, el aeropuerto de Palma no gana capacidad, pero sí en confort para el viajero, se adapta a la normativa de seguridad y mejorará su operativa. De hecho, la resolución de impacto ambiental explicita que Aena no pasará del actual techo de 66 operaciones por hora.

Uno de los retos para Acciona será sacar adelante el proyecto sin afectar a la actividad aérea. Para ello, buena parte de las tareas se llevarán a cabo en horario nocturno. La compañía acumula experiencia en proyectos aeroportuarios como la nueva pista de Málaga, la terminal de Alicante y distintas obras en Madrid-Barajas. También tiene referencias internacionales como la torre de control de Lima (Perú), la ampliación de Roma-Fiumicino (Italia) y la pista de Western Sydney (Australia).

Cobra se lleva la fotovoltaica de El Prat ante un solo rival

La instalación de la planta fotovoltaica del aeropuerto de Barcelona-El Prat, proyectada en 10 megavatios, ha ido a manos de Cobra por 10,124 millones. La oferta de la nueva filial de Vinci encerraba una baja prácticamente inexistente, del 0,04%.

El contrato tuvo solo un segundo aspirante, Grupo Render, que se ofreció a ejecutar las obras por el importe exacto que había calculado Aena. Ni un euro de rebaja.

En abril fue San José la que se impuso en el proceso para ejecutar la planta solar de Madrid-Barajas. El proceso competitivo tampoco dejó gran ahorro en manos de Aena. Este desarrollo fue adjudicado por 99 millones (1,26% de baja), en competencia con Ortiz (0,27% de baja) y Cobra (0%).

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