Renta fija

La deuda global encadena nueve meses de caída, récord de la serie histórica

Los expertos confían en que la inflación toque techo en abril

Dos paneles del Ibex 35 en el Palacio de la Bolsa
Dos paneles del Ibex 35 en el Palacio de la Bolsa Europa Press

El compromiso de los bancos centrales para poner freno a la inflación se ha traducido en un incremento acusado de las rentabilidades de la deuda. Los bonos, que en el año de la pandemia vivieron su particular momento de gloria gracias a las medidas ultraxas, dejan atrás las ganancias. La deuda global acumula nueve meses consecutivos de caída, un récord desde que se disponen datos. Con una caída del 5,48%, abril ha sido el peor mes, un periodo en el que los inversores se apresuraron a poner en precio la retirada acelerada de los estímulos.

Después de que la Reserva Federal subiera los tipos en 50 puntos básicos y con el Banco de Inglaterra elevando las tasas a la mayor velocidad desde 1988, los inversores esperan que la inflación alcance pronto el pico. El dato de IPC de EE UU que se publicará esta semana será la primera prueba de fuego. Las previsiones que maneja el consenso de Bloomberg esperan que en abril la inflación de la primera economía del mundo se sitúe en el 8,1%, cuatro décimas menos que en marzo, el primer mes que recogió los efectos de la guerra de Ucrania. “Tal vez hayamos visto el pico de inflación gracias a la mayor agresividad mostrada por los bancos centrales. Si esto se confirma tal vez observemos una moderación de las pérdidas de la deuda”, señala a Bloomberg Stefanie Hotlzen-Jeo, responsable de banca privada de Deutsche Bank.

No obstante, los expertos piden prudencia. Con el mercado laboral estadounidense en buena salud, los expertos ven muy improbable que la Fed modere el tono. Los operadores de mercado esperan que el banco central estadounidense repita dos veces más la estrategia de subir las tasas en 50 puntos básicos, mientras aguardan a que el BCE se decida a acabar con las tasas cero este verano. Todo ello en un escenario en el que las señales de ralentización empiezan a cobrar fuerza con China y la paralización de su economía en el punto de mira. La política de cero Covid del gigante asiático está teniendo un impacto económico enorme. Los expertos consideran que existen riesgos a la baja cuyos efectos ya se están dejando sentir en los mercados.

Además del aumento de los costes de financiación la renta variable está siendo presa de las ventas y el comportamiento ayer de las Bolsas fue una buena muestra. Mientras la actividad en el mercado primario se está viendo ralentizada. A la espera de que concluya el black out que acompaña a la temporada de resultados, la semana pasada se registraron emisiones por valor de 15.000 millones de euros. La mirada está puesta ahora en la UE. El bloque está preparando el terreno para captar recursos dentro del programa Next Generation. Esto ayudaría a revitalizar el mercado que en las últimas semanas está siendo protagonizada por las emisiones públicas.

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