Hacienda confía en que los ingresos tributarios crezcan un 7,4% este año y alcancen los 361.000 millones en 2025

En 2022 se recaudarán 317.600 millones gracias al tirón de los impuestos sobre la renta y el patrimonio

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. EFE

El Gobierno, según se desprende del Programa de Estabilidad enviado este viernes a la Comisión Europea, prevé una reducción sostenida del déficit público de aquí a 2025 gracias entre otros aspectos a un aumento de la recaudación. En concreto, los ingresos tributarios alcanzarán en 2022, según las previsiones que maneja el Ejecutivo, los 317.657 millones de euros, un aumento del 7,4% respecto al pasado ejercicio. Es, sin embargo, una ralentización del 15,3% respecto al avance alcanzado en 2021 frente a 2020, una tendencia que continuará en los próximos años debido a la desaceleración del PIB.

En concreto, el Ejecutivo espera una moderación de los ingresos tributarios hacia unas tasas de crecimiento del 5,7%, del 4% y del 3,5% anual en 2023, 2024 y 2025, respectivamente, hasta alcanzar los 361.261 millones de euros al final del periodo.

En 2022, por lo pronto, el aumento de la recaudación viene explicado por el rebote de la actividad económica y el impacto en el mercado laboral. Todo ello a pesar de las medidas tributarias introducidas recientemente para paliar la escalada de precios de la energía provocada por los efectos de la guerra en Ucrania. Estas medidas han tenido "un efecto negativo sobre la recaudación prevista de los Impuestos sobre la Producción e Importaciones, ya que las rebajas impositivas se mantendrán hasta el 30 de junio".

Analizando la evolución de los distintos componentes, los Impuestos sobre la renta –principalmente el IRPF–, patrimonio y otros ascienden a 154.649 millones de euros, un incremento del 7,7%. Esta previsión se justifica por varios factores como son el dinámico crecimiento del empleo y, sobre todo, de la remuneración total. El impuesto de sociedades, en cambio, presenta un crecimiento más moderado, lo que se explica por la comparativa frente al año pasado, cuando se registró una tasa de variación de un 47,4%.

La estimación de la recaudación de los impuestos sobre producción e importaciones experimentará un crecimiento del 7,6%, hasta los 157.218 millones de euros. Dentro de los distintos impuestos que conforman esta rúbrica, el mayor crecimiento corresponde al IVA, que arroja un crecimiento dinámico hasta aumentar un 4,1%.

Los impuestos sobre los productos presentan un crecimiento más débil, siendo especialmente significativa la caída del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica y de los Impuestos Especiales, lo que se explica por el efecto de las rebajas tributarias adoptadas para combatir la inflación.

Para el periodo 2023-2025 los impuestos sobre la renta, patrimonio y otros registrarán una tasa de crecimiento del 5,9%, 5,5% y 4,9% en cada uno de los tres ejercicios previstos, alcanzando al final de la serie los 181.310 millones de euros. La recaudación en IRPF registraría una desaceleración pareja a la evolución de la remuneración de los asalariados y del empleo. El impuesto de sociedades, por su parte, experimentará un repunte de crecimiento en el 2023, para luego crecer a tasas dinámicas, pero algo más moderadas.

El Programa de Estabilidad espera también una ralentización en el ritmo de crecimiento de la recaudación de los impuestos sobre producción e importaciones, siguiendo de nuevo el mismo comportamiento del PIB o del resto de tributos. Cabe destacar, no obstante, que esta ralentización de los indirectos es más acusada que en el caso de los directos, presentando unas tasas de variación del 5,8%, el 2,5% y el 2,1%. Este comportamiento supone alcanzar los 166.267 millones de euros en 2023, los 170.498 millones un año después y los 173.998 millones de euros en 2025.

Los ingresos derivados del Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica aumentarían en este escenario inercial por la retirada de las rebajas impositivas para frenar la escalada del precio de la energía, "que lastraban el comportamiento de los mismos".

Dentro de los tributos sobre la producción se espera un avance prácticamente plano de 2023 a 2025. Dentro de este grupo, el IVA ralentizará de forma más acusada su crecimiento para los años analizados, en línea con la evolución esperada del gasto en consumo final privado, del 2,7%, el 1,2% y el 1,2%.

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