BNY Mellon

Jonathan Piskorowski:  “Hay 300 empresas que trabajan con ‘blockchain’ donde invertir”

El vehículo que gestiona apuesta por compañías que trabajan con esa tecnología, de las que defiende su potencial para el largo plazo 

Asegura que su aplicación va mucho más allá de los criptoactivos y alcanza sectores como la salud o el lujo

Jonathan Piskorowski, gestor del fondo BNY Mellon Blockchain Innovation
Jonathan Piskorowski, gestor del fondo BNY Mellon Blockchain Innovation

La aparición de la tecnología block­chain ha revolucionado la economía tradicional y creado la mayor innovación financiera de los últimos tiempos, los criptoactivos. Pero puede tener muchas más utilidades, según defiende Jonathan Piskorowski, gestor del fondo de BNY Mellon especializado en esta tecnología. El despegue del vehículo fue explosivo, con una ganancia en 2020 del 44,5%, aunque este año acusa una pérdida cercana al 20%, con un patrimonio de 75 millones de dólares. El sector financiero, y en especial aquel que permite la intermediación de criptodivisas, es una de las principales posiciones del fondo, con exposición a firmas como Coinbase. Pero también apuesta por sectores como el soft­ware, la salud e incluso el lujo.

¿El fondo que gestiona es la vía indirecta para el particular para invertir en criptoactivos?

El fondo va más allá de eso. La gente confunde a menudo el block­chain con las criptodivisas, pero nosotros ponemos el foco en la tecnología blockchain y en el uso que hacen de ella las empresas, ahí es donde está la oportunidad.

¿En qué tipo de compañías invierten?

Hay tres grandes grupos. Por un lado, los servicios financieros, algunas compañías con exposición a la intermediación de criptodivisas pero otras de finanzas descentralizadas. Otro de los segmentos de nuestra estrategia es el que tiene que ver con compañías de transferencias de bienes, servicios o datos. La tecnología blockchain puede traer más velocidad a las transacciones y ser disruptiva. Por ejemplo, un transporte marítimo, el procesamiento de datos sobre los barcos, los puertos, los impuestos, las autorizaciones correspondientes, es todo un proceso que puede optimizarse. El blockchain te permite interacción entre todas las partes en tiempo real. Saber qué pasa con la cadena de suministro con total transparencia es algo muy valioso. Y otro segmento es el de los activos tokenizados. Nos interesan las compañías que desarrollan esa tecnología.

Además de la intermediación financiera, ¿qué otras utilidades puede tener el blockchain?

La tecnología blockchain en las finanzas te permite menores costes, mayor velocidad y más seguridad. Pero la salud es otro ejemplo, como forma de transmitir conocimientos que puedan ser valiosos para el tratamiento de un paciente, de conectar a hospitales, compañías de seguros... Y en el lujo, firmas como LVMH han desarrollado una plataforma basada en blockchain para comprobar la autenticidad de sus productos.

¿Cuáles son las principales posiciones del fondo?

La principal posición, con el 6%, es Silvergate Capital. Es una plataforma de intermediación en criptodivisas y activos digitales autorizada por los reguladores, lo que es muy importante para nosotros. Está muy bien posicionada al ser un emisor en Estados Unidos del stablecoin en dólares. También tenemos en cartera Signature Bank (5,7%), Coinbase (4,2%), Overstock.com (4,1%) y Alphabet (4%).

Al tratarse de compañías vinculadas a la tecnología blockchain, ¿no es muy reducido el universo donde invertir?

En BNY Mellon ya detectamos esta temática del blockchain hace años y el mercado ha ido madurando. Empezamos con un universo en el que invertir de 50 compañías; ahora supera las 300 y puede llegar a las 400 a final de año. Los inversores están reconociendo en el mercado lo que pasa con el blockchain. Hemos sido afortunados de estar en este mercado en el momento adecuado.

El fondo pierde en el año cerca del 20%, ¿está muy correlacionado con la evolución del bitcóin?

Hay cierta correlación con las criptodivisas pero no es un fondo de criptoactivos. Sí es cierto que ha habido un ajuste en las valoraciones por parte del mercado. Probablemente estaban sobrevaloradas; ahora el riesgo es mucho más razonable.

La guerra de Ucrania ha rebajado el apetito del inversor por el riesgo, ¿detectan ahora un menor interés hacia su fondo?

En general ha cambiado el interés del inversor hacia los fondos temáticos. Pero no creo que de forma específica hacia el block­chain. Cierto que atendemos a las variables macroeconómicas, pero el fondo es una estrategia emergente, de amplio impacto y de largo plazo. Es un caso de inversión muy convincente. Esperamos crecer, por supuesto. En Europa vemos una demanda importante.

¿Cómo es su relación con los reguladores? Insisten en los riesgos de los criptoactivos para el particular y el fondo es una vía indirecta para invertir en ellos.

Nuestro fondo es un fondo de blockchain, no de criptoactivos. Coinbase, por ejemplo, es una firma regulada y cumple con los requisitos de protección del inversor. Nosotros solo invertimos en compañías que cumplen con esas características. La regulación está creciendo, como debe ser. Damos la bienvenida a esa regulación, favorece la protección de los inversores.

¿Ve cercano el momento en que los fondos puedan invertir en criptoactivos?

Ya es posible en algunas jurisdicciones comprar ETF de criptoactivos. Estados Unidos aún no lo permite.

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