Ganancias

La Bolsa portuguesa escapa a las caídas y toca máximos de 2015

En lo que va de año se anota un 9,6%. La exposición a las materias primas y los sectores defensivos sirven de impulso

PSI 20 pulsa en la foto

En un entorno de subida de tipos más agresiva y de deterioro de las perspectivas macroeconómicas, la inversión se vuelve cada día más compleja. Con el repunte de las rentabilidades de la deuda y la consiguiente caída en precio de los bonos, la renta fija puede generar muchos quebraderos de cabeza. Pero el comportamiento de las Bolsas tampoco es garantía de nada. A comienzos de año, el consenso del mercado se mostraba muy optimista con la renta variable europea, pero el estallido de la guerra en Ucrania ha cambiado las reglas del juego. La fuerte dependencia energética que mantiene Europa con Rusia, el repunte de las materias primas y el efecto de las sanciones han dado al traste con las ganancias.

Aunque el rojo es el color dominante entre los principales índices del Viejo Continente, algunos logran escapar a las ventas. El mejor ejemplo lo ilustra la Bolsa portuguesa. El PSI-20, índice que agrupa a las 15 mayores cotizadas del país, prolonga la tendencia alcista de 2021 y sube un 9,64% en lo que va de año, ascenso que en los últimos 15 meses alcanza el 24,66%. Esta revalorización le lleva a tocar máximos de mayo de 2015.

El buen comportamiento no obedece a cuestiones relacionadas con los fundamentales de la economía portuguesa, sino a la composición del índice. “Las cotizadas con más peso son firmas con un marcado perfil defensivo y unas elevadas rentabilidades por dividendo, dos características que cobran una mayor importancia en un contexto de inestabilidad como el actual”, señala Alfonso de Gregorio, director de Inversiones en Finaccess Value.

Jeronimo Martins, EDP Renovables, Redes Energéticas Nacionais (REN) y GreenVolt, la segregación de activos de biomasa y paneles fotovoltaicos de Navigator, ilustran muy bien esta tendencia. Las cinco compañías logran colarse entre las 10 cotizadas que más suben con ascensos que oscilan entre el 22,8% de la spin off de Navigator y el 8,86% de Jeronimo Martins, la cadena de supermercados que forma parte del sector de consumo básico, un negocio que ofrece mayor resistencia a la crisis de precios actual que está pasando factura a los márgenes de las empresas y a la capacidad adquisitiva de los hogares.

Dentro del componente defensivo de la Bolsa portuguesa sobresale además la apuesta por las energías renovables, un negocio que día a día cobra una mayor importancia. Además de la apuesta por la sostenibilidad, la guerra en el este de Europa está sirviendo de catalizador a la reestructuración energética del Viejo Continente con el objetivo de reducir la dependencia de regímenes autocráticos como lo son la mayoría de los principales exportadores de crudo.

Junto a la apuesta por las energías limpias, el PSI-20 también tiene una destacada exposición a las empresas de recursos básicos, firmas que se ven beneficiadas por el actual repunte de las materias primas. La petrolera Galp, que en el año se anota un 38,3%, así como las papeleras Altri (16,9%) y Navigator (6,3%) son los tres exponentes más destacados.

Dentro de las 15 cotizadas que forman el índice, solo el fabricante de corchos Corticeira (-11,35%), EDP (-4,6%) y la empresa que gestiona el servicio postal, CTT Correios de Portugal (-4%) escapan a las ganancias.

El Dax alemán retrocede un 10% en el año

El Dax, el índice europeo que mejor logró resistir a la pandemia, es ahora el que más está sufriendo el incremento de los costes derivados del alza de las materias primas. Después de que a comienzos de año las expectativas de recuperación le llevaran a revalidar máximos históricos, el estallido de la guerra, las tensiones inflacionistas y la mayor exposición a la economía rusa han servido de correctivo. Desde los máximos del año la Bolsa alemana retrocede un 12,2%, descensos que en el año alcanzan el 10%. Un escalón por debajo del Dax, se sitúan el Cac (8,46%) y el Mib (9,24%). La Bolsa de Milán, un índice muy bancarizado debería sacar partido de las expectativas de subida de tipos, pero la fuerte exposición de bancos como Unicredit a Rusia están lastrando el comportamiento del índice. Además de la Bolsa lusa, el FTSE británico (3,86%) es la excepción.

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