Restauración

Pizzerías Carlos prevé facturar más de 50 millones en 2022 y llegar a 100 locales en 2023

Cerró 2021 con un récord de 40 millones en ventas, un 26,5% más

Pizzerías Carlos prevé facturar más de 50 millones en 2022 y llegar a 100 locales en 2023

Pizzerías Carlos sigue creciendo y consolidándose como una alternativa a las grandes pizzerías a domicilio. La compañía madrileña cerró 2021 con una facturación de 40 millones de euros, un crecimiento del 26,5%, una cifra récord en su trayectoria, iniciada en 2009 y cuyo crecimiento se ha acelerado en los últimos ejercicios, con una expansión que al cierre del pasado año ya alcanzaba los 71 restaurantes, tras 12 nuevas aperturas.

El ritmo se intensificará durante este año, en su objetivo de "abrir un local en cada localidad de más de 60.000 habitantes". Así lo afirma Francesc Ros, consejero delegado, fundador y copropietario de la compañía junto a su socio Xavier Crespo. Explica que el plan es "superar las 12 aperturas de 2021" y llegar a los 90 restaurantes al cierre de 2022, lo que implicaría un total de 19 inauguraciones.

"Tenemos por consolidar un gran núcleo como es Barcelona, y también la zona norte, sobre todo País Vasco y Cantabria", después de haber inaugurado en Galicia su primer local en septiembre del año pasado. También fortalecerán su posición en Madrid, que aglutina la mitad de la red. En total, la inversión prevista para este año estará entre cinco y seis millones de euros, y más de la mitad de las aperturas serán tiendas propias, pese a que en la actualidad los franquiciados son mayoría.

"Queremos que gane más peso el restaurante propio. Nuestros socios nos permiten crecer, mantener el ritmo de aperturas. Pero según pase el tiempo abriremos más propias que franquicias", dice Francesc Ros, sobre todo en Madrid y Cataluña. "Es una estrategia de empresa. Los franquiciados nos aportan muchísimo, tanto a nivel de marca como de conocimiento".

Internacionalización

Con las aperturas previstas, y el funcionamiento a pleno rendimiento de las acometidas el año pasado, Pizzerías Carlos prevé superar este año los 50 millones de facturación. El arranque del año es positivo, explica Ros. "El primer trimestre ha sido muy bueno, con la consolidación de los establecimientos que ya son maduros, y los cuatro que hemos abierto. Crecíamos por encima del 15%", indica.

Otro proyecto encima de la mesa es de la internacionalización. Primero en Portugal, para lo que mantienen conversaciones con grupos locales. "Intentaremos que sea este año. Los procesos son lentos y no tenemos la experiencia internacional que para otras es más sencillo", describe Ros, que también pone a Latinoamérica en el horizonte. "Aquí no podemos dar una fecha. Está encima de la mesa y vamos a ver si lo podemos hacer este año. Estamos con diferentes frentes para llegar a México y Colombia", apunta.

Mirando hacia 2023, el objetivo es llevar a los 100 restaurantes en la primera mitad del año. Es el gran aspiración de la compañía frente a otros planes, como la búsqueda de un socio. Según dice Ros, "ahora mismo no nos planteamos incorporar capital externo. Queremos concentrarnos en llegar a esa tienda 100".

Una apuesta por el consumo en el local pese a que, en 2021, el 72% de la facturación vino por el reparto a domicilio, que presta con repartidores propios. "El delivery siempre ha sido el motor. La facturación en el local está limitada y en el reparto no, y el reparto siempre ha tenido porcentajes altos". Pizzerías Carlos combina su sistema de pedidos con una presencia en los principales agregadores, aunque las ventas a través de ellos no llegan al 10% del total generado en el delivery.

Visto el crecimiento del consumo a domicilio tras la pandemia, la compañía también ha probado formatos físicos como puntos exclusivos de entrega y reparto, sin sala. "La verdad es que ha funcionado. Pueden tener sentido en grandes ciudades", añade Ros.

“Estamos absorbiendo las subidas de los costes”

Xavier Crespo y Francesc Ros, propietarios de Pizzerías Carlos.
Xavier Crespo y Francesc Ros, propietarios de Pizzerías Carlos.

Inflación. Pizzerías Carlos dice tener una “una política de precios capaz de competir con las grandes compañías del sector”. Una apuesta que la elevada inflación podría poner en riesgo. Sin embargo, según explica su consejero delegado, Francesc Ros, “no hemos repercutido los incrementos de costes, estamos absorbiéndolos con el margen. Queremos mantener la esencia de precio asequible y no defraudar a los clientes. Estamos con la guardia alta y esperamos que la situación sea pasajera”, dice. Ros cifra en un 10% la rentabilidad sobre las ventas del negocio a cierre del pasado ejercicio, lo que da un beneficio de cuatro millones, un resultado récord para la compañía.

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