Financiación

Hipotecas más caras incluso sin subida de tipos del BCE

El euríbor descuenta el alza de las tasas de referencia y escala con fuerza hasta niveles que se esperaban a finales de año

El índice de referencia encarece los préstamos variables en revisión y propicia un cambio de estrategia en la banca, que endurece los intereses fijos

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El rally alcista que está experimentando el euríbor ha roto todas las previsiones y trastocado el mercado hipotecario. El índice está subiendo mucho más rápido de lo previsto y ya se sitúa en niveles que no se esperaban hasta finales de año. La referencia a 12 meses cotiza en el -0,142% en tasa diaria, máximos desde el verano de 2020, y va camino de valores positivos tras más de seis años en negativo. Aunque el BCE tiene un discurso ambiguo sobre una posible alza de tipos, el euríbor ya descuenta que subirán. El resultado son cuotas más elevadas y un cambio en la oferta bancaria.

La escalada del euríbor impacta de lleno en las hipotecas variables en revisión, dado que aumenta el importe mensual a pagar. La tasa provisional de marzo está en el -0,265%, por encima del -0,487% de hace un año. Así, en un préstamo medio de 150.000 euros a 25 años con euríbor más un diferencial del 1%, la letra mensual pasará de 532 euros a 547 euros, lo que supone 15 euros más al mes o 180 euros más al año.

El cambio de tendencia del euríbor, que empezó el año rondando el -0,5%, responde al alza de tipos en EE UU –y las que se esperan en los próximos meses– y a los últimos mensajes del BCE. En febrero, la autoridad monetaria abrió la puerta a un incremento de las tasas rectoras por primera vez desde 2016 por las presiones inflacionistas, y desde entonces el euríbor ha pisado el acelerador. Bajó momentáneamente cuando se inició la invasión de Rusia a Ucrania, ante la amenaza sobre el crecimiento, pero tras la cita del BCE a comienzos de marzo ha retomado los ascensos.

La media de marzo del euríbor marca el -0,265% frente al -0,487% de hace justo un año

Juan Gómez Bada, director de inversiones y asesor de Avantage Fund, sostiene que “las expectativas de tipos de interés están subiendo de manera muy rápida”. Aunque todo depende de la evolución de la inflación, espera que “el BCE acelere todavía más su plan de retirada de estímulos y las subidas de tipos”. Así, opina que “los tipos negativos del euríbor tienen los días contados” y prevé que el índice cotice en positivo “antes de que llegue el verano”. Hasta ahora, la mayoría de analistas se planteaban que como mucho el euríbor alcanzara el 0% este año.

En su última intervención, Christine Lagarde, anunció la rebaja gradual de las compras de deuda y retrasó la posible subida de los tipos en la eurozona, a la espera de ver el alcance de la guerra en Ucrania sobre la economía europea. Sin embargo, parte del mercado intuye que el alza de tipos podría llegar este año, sobre todo después de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ya los haya elevado en 0,25 puntos básicos y haya endurecido su postura de cara a los próximos meses. “La simple expectativa de un alza de tipos hace que el euríbor suba, anticipándose a esa futura alza”, asegura Jon Frías, profesor titular de Economía en la Universidad Europea de Canarias, quien destaca que, mirando la curva de futuros del euríbor a un año, “nos encontramos con una evolución exponencial desde hace unos meses”. En junio de 2021, los mercados de futuros asumían que el euríbor pasaría a cifras positivas en septiembre de 2024. Seis meses más tarde, esa fecha se adelantó a diciembre de 2023. Y a mediados de marzo ya se observa cómo el paso a positivo se sitúa en diciembre de 2022. Según Frías, “no hay manera de saber si el mercado tiene razón o si se trata de un escenario de pánico sobredimensionado”.

Los expertos coinciden en que, si la inflación persiste, el BCE tendrá que actuar y el euríbor se mantendrá alcista. Sin embargo, las opiniones sobre si se pondrá pronto en positivo difieren. Ángel Ortiz, portfolio manager de los fondos de Ábaco, cree que “la reducción de las compras de deuda, junto a una inflación que estará de media por encima del 5% en 2022, hace prever que el BCE subirá tipos, con gran probabilidad este año”. Y añade que “el euríbor puede pasar a positivo si la inflación sigue desbocada”. Victoria Torre, directora de oferta digital de Singular Bank, no espera, a priori, que este año ni el que viene se vean tasas positivas en el euríbor.

Lo bancos mejoran los préstamos variables para incentivar su contratación

El acelerón del euríbor no solo afecta a las hipotecas ya concedidas, sino también a las nuevas que se contraten, ya que la oferta hipotecaria de la banca ha dado un vuelco en las últimas semanas. Cada vez más entidades mejoran sus hipotecas variables para incentivar su contratación y recomponer sus márgenes aprovechando el alza del euríbor. Pero, a la vez, suben los precios de las hipotecas fijas. Bankinter, BBVA, Openbank, Coinc, Ibercaja, Santander e ING han endurecido los intereses fijos.

En 2021 se contrataron más hipotecas fijas que nunca, casi el 70% de las más de 400.000 formalizadas en el año, debido a unos precios en mínimos históricos. Sin embargo, ahora que el euríbor está disparado, la banca apuesta de nuevo por los créditos variables. En 2021 se contrataron más hipotecas fijas que nunca, casi el 70% de las más de 400.000 formalizadas en el año, con precios en mínimos históricos. Pero con el euríbor disparado, la banca apuesta de nuevo por los créditos variables. ING rebajó el precio de su variable este mismo viernes.

Dilema entre fija o variable

Sobre si conviene más una hipoteca fija o variable, según el comparador HelpMyCash, lo primero que tiene que hacer el solicitante de una hipoteca es preguntarse si prefiere la estabilidad de un tipo fijo o unas cuotas variables más rebajadas, pero dependientes de los vaivenes del euríbor. Sostiene que un interés fijo es más conveniente si el cliente prefiere resguardarse de las subidas del euríbor. Pagará una cuota estable y todavía asequible, porque aunque los bancos están encareciendo estos productos, aún ofrecen unos tipos fijos bajos. Un interés variable conviene a un cliente que quiera pagar una cuota más baja pero que está dispuesto a asumir el riesgo del euríbor.

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