Las materias primas industriales están en máximos de los últimos 15 años

El níquel, el cobre o el aluminio tienen los precios más altos desde 2007

Un trabajador, en una mina de níquel, en Indonesia.
Un trabajador, en una mina de níquel, en Indonesia.

El presidente de General Motors, Mark Reuss, está preocupado por los precios disparados de las materias primas. Y no es el único. El directivo, que ayer presentó en Tennessee (Estados Unidos) la nueva producción del modelo de Cadillac eléctrico Lyriq, explicó que tienen un importante desafío por la fuerte subida de los costes de producción, debido al encarecimiento de materiales como el níquel, básico para las baterías de coches eléctricos.

El níquel se está negociando en el mercado de Londres a 31.400 dólares por tonelada. Y lo increíble es que el precio se ha estabilizado, después de que llegara a dispararse transitoriamente la semana pasada por encima de los 100.000 dólares, en un movimiento que obligó a cerrar el mercado y establecer topes de negociación.

Níquel pulsa en la foto

Desde hacía 15 años, en 2007, no se veía unos niveles tan altos en el precio del níquel. Lo mismo ocurre con los precios del cobre, del aluminio, del hierro, del acero...

A las disrupciones de las cadenas de suministro que provocó la crisis del Covid-19 se ha sumado ahora el precio disparado del gas y la energía, lo que encarece los costes de extracción y transporte de estos materiales, fundamentales para la industria y la construcción. A esto se suma la prohibición impuesta por Occidente a sus industrias para comprar muchos materiales importados de Rusia.

El níquel se estabiliza, pero en las alturas

El mercado de materias primas, como el del petróleo, es altamente especulativo. Además de haber operadores que compran porque lo necesitan para sus respectivas industrias, también hay muchos intermediarios e inversores que compran para aprovecharse de la volatilidad. Esta circunstancia llegó al paroxismo el 8 de marzo, cuando la Bolsa de Metales de Londres tuvo que suspender la cotización de los contratos de futuros del níquel, tras ver cómo los precios se disparaban un 90% durante la sesión. Ayer fue la primera sesión en que este metal volvió a negociarse con normalidad, tras quitarse los limites de fluctuación. Los volúmenes de contratación volvieron a los niveles previos al estallido. Eso sí, los precios, siguen estando a un nivel que no se veía desde 2007.

En un informe de la firma de calificaciones crediticias Scope, se advertía de que la industria química europea ya está empezando a sufrir por la escasez y el encarecimiento de los materiales básicos. "Los fertilizantes están hechos de nitrógeno, un derivado del gas natural, junto con fósforo y potasio. La espiral de precios de estas materias primas están disparando el coste de los fertilizantes para los agricultores", apunta.

La guerra de Ucrania ha sido la puntilla para que se dispararan los precios. Michael Widmer, estratega de materias primas de Bank of America para Europa, explica en un informe que "se han interrumpido las importaciones de derivados del hierro desde Rusia; en concreto, algunas variedades de hierro no son fácilmente sustituibles. Por lo que los precios van a seguir altos durante las próximas semanas".

Arcelor Mittal, la mayor acerera de Europa, anunciaba ayer que ha retirado de sus cadenas de suministro todos los materiales de Rusia (especialmente hierro y carbón).

Esta escasez y encarecimiento de las materias primas industriales hace que todas las cadenas de suministro se resientan. En Europa y Estados Unidos ya hay algunos fabricantes de latas y de botellas de cristal que no están pudiendo atender a las peticiones de sus clientes.

Y a todos estos problemas, se suma en España las protestas de los camioneros, que empiezan hoy su segunda semana, y que están empezando a provocar el cierre de algunas fábricas y el desabastecimiento de productos básicos, como la leche.

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