Financiación

La UE coloca deuda a 10 y 15 años por primera vez desde el estallido de la guerra

Bajo el paraguas de los programas Next Generation y el SURE

Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. AFP

La guerra en Ucrania sigue teniendo un fuerte efecto en los mercados. Aunque la volatilidad continúa en niveles elevados, las necesidades de financiación pueden más. Después del parón que sufrió el mercado de capitales en las primeras jornadas tras la invasión, día a día son más los emisores que prueban suerte. Si la semana pasada fueron los financieros los que acapararon todas las miradas, en esta los corporativos y los públicos toman el testigo.

Dentro del espectro de los emisores públicos, hoy la Unión Europea es la gran protagonista. Por primera vez desde el inicio de la guerra, la región acude al mercado para captar recursos dentro del programa de reconstrucción europeo, Next Generation, y el SURE, el instrumento para financiar la política de ayuda al desempleo tras el estallido de la pandemia.

El grueso del importe corresponde a los bonos a 10 años dentro del programa Next Generation. La UE ha captado 10.000 millones. El interés suscitado entre los inversores ha permitido rebajar el coste en dos puntos básicos. La operación se ha cerrado con un diferencial de 13 puntos básicos sobre midswap, lo que qeuivale a una rentabilidad del 1.02%. Además de la rentabilidad, los bonos pagará un cupón anual del 1%. La emisión se cerró con una demanda de 59.000 millones.

Los 2.170 millones restantes corresponden a deuda 15 años. Este tramo forma parte se inscribe en el marco de ayudas al desempleo (SURE) y cuentan con la etiqueta de bonos sociales, un tipo de deuda que experimentó un fuerte incremento tras al estallido de la pandemia. A la mayor resistencia que ofrecieron este tipo de bonos se sumó el auge de la inversión con criterios ESG. La operación de este martes partía con diferencial de seis puntos básicos sobre midswap y se ha cerrado con un spread de ocho puntos básicos. Esto equivale a una rentabilidad del 1,19%.Las órdenes de compra alcanzaron los 35.000 millones. Los bonos devengarán un cupón anual del 1,125%. Aunque el interés mostrado por los inversores sigue siendo elevado, la demanda lograda en esta emisión está lejos de los 145.000 millones registrados en el bono a 10 años que emitió en octubre de 2020, jornada en la que la región debutó en el mercado de deuda correspondiente al programa de apoyo al empleo.

Barclays, BNP Paribas, Deusche Bank, Goldman Sachs y MS son las entidades colocadoras.

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