El Panel de Funcas recorta en ocho décimas el PIB de 2022 ante una inflación del 5,4%

Los analistas elevan en dos puntos porcentuales el IPC general y el subyacente

La economía crecerá un 4,8%, dos décimas menos que en 2021

Dos personas vuelven de la compra en Barcelona.
Dos personas vuelven de la compra en Barcelona. GETTY

La inflación, lejos de haber tocado techo, continúa escalando a costa de los efectos que la guerra en Ucrania ha provocado en el precio de los combustibles y de otras materias primas. Por ello, los principales analistas prevén que el índice de precios del consumo (IPC) cierre el año 2022 en cotas inusualmente altas. El Panel de Funcas, que ha publicado este jueves sus conclusiones actualizadas, estima que el IPC promedio se sitúe en el 5,4% al finalizar el ejercicio, dejando la inflación subyacente (que no tiene en cuenta los elementos más volátiles, como energía y alimentos) en el 2,8%. De confirmarse, el indicador se situaría unos dos puntos por encima del promedio de 2021, cuando el IPC general y el subyacente cerraron en el 3,1% y el 0,8%, respectivamente.

Los efectos de la elevada inflación, en consiguiente, tendrían consecuencias notables en la recuperación económica. Así, el producto interior bruto (PIB) experimentaría un drástico frenazo, pasando del 5% registrado en 2021 al 4,8%. La última previsión del Panel, publicada hace menos de dos meses, proyectaba un avance de la economía española del 5,6%. Apenas unas semanas de guerra han bastado para frenar las perspectivas y recortar en casi un punto el crecimiento del PIB.

Todas estas proyecciones, recuerdan los analistas del Panel, están marcadas "por la elevada incertidumbre respecto a la evolución del conflicto en Ucrania, las nuevas sanciones que pueden adoptarse y la trayectoria que sigan los precios de los productos energéticos".

El nivel de volatilidad es tal que, atendiendo a las respuestas de los analistas, el rango entre la previsión máxima de crecimiento del PIB (6%) y la mínima (2,9%) es muy amplio, "incluso considerando solo aquellos panelistas que han modificado sus estimaciones, en tanto que las previsiones difieren mucho en función de las hipótesis que se establezcan", explican desde Funcas. Cabe recordar que hay panelistas que todavía no han actualizado las previsiones del pasado mes de enero al conflicto abierto en el este.

Esta enorme brecha también se percibe en las previsiones del IPC. Así, mientras que analistas como Equipo Económico prevén que el indicador se dispare en 2022 hasta el 7,8%, otros como BBVA Research esperan una subida media del 3,2%, parecida a la que se registró en 2021. Este último escenario implicaría que la inflación, a día de hoy desbocada, se moderaría notablemente a partir de la segunda mitad del año.

Respecto al mercado laboral, la previsión media de creación de empleo para 2022 se ha rebajado en medio punto, hasta el 3,5% (3,4% excluyendo a los panelistas que no han actualizado sus previsiones). La tasa de desempleo en media anual bajaría este ejercicio hasta el 13,9%, tres décimas menos que en el Panel anterior, a pesar del empeoramiento de la previsión de crecimiento.

El déficit público, por su parte, se situaría en el 5,5% del PIB para el total de panelistas (en el 5,7% para los que incorporan el impacto de la guerra) frente a una previsión del 5,4% en las anteriores previsiones.

A todo ello hay que sumarle una opinión pesimista generalizada sobre el contexto internacional. Prácticamente todos los panelistas consideran que la situación se mantendrá en los próximos meses, o incluso irá a peor. Para sostener esta idea, los analistas recuerdan que "la economía mundial se enfrenta a un shock de oferta como consecuencia del impacto de la guerra en los mercados de la energía y de otros recursos naturales clave y a un agravamiento de las tensiones inflacionistas". También "se vaticina un ciclo alcista de tipos de interés" más acusado de lo previsto en el anterior panel.

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