Operaciones financieras

BBVA rebaja las tenencias de deuda pública española a mínimos de 2010

A cierre de 2021 tenía 16.544 millones en bonos soberanos

Con los tipos de interés en mínimos históricos, la banca sigue padeciendo apuros para incrementar sus ingresos. A la espera de que el BCE decida poner fin a la era del dinero barato, las operaciones financieras se han convertido en unas de las alternativas más socorridas para arañar algo de rentabilidad y mejorar los márgenes. Dentro de este universo la compraventa de Bolsa y renta fija es una las opciones más habituales. Mientras que en los momentos más duros de la pandemia los bancos aceleraron la compra de deuda soberana ayudando con ello a la financiación, en 2021 optaron por deshacer posiciones.

La venta de deuda pública les ha permitido hacer caja con las ganancias obtenidas por las caídas de las rentabilidades, a la vez que les sirve para blindarse de las pérdidas asociadas al repunte de los rendimientos en un contexto de retirada de los estímulos para combatir la inflación. Según datos del Tesoro, en 2021 las entidades rebajaron en 25.117 millones su exposición a la deuda pública española, hasta los 140.127 millones. A cierre del pasado ejercicio las entidades eran propietarias del 12,16% del total de la deuda en circulación, una cuota que se sitúa en mínimos históricos.

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Aunque la venta de deuda ha sido generalizada, no todos los bancos lo han hecho y el ritmo tampoco ha sido el mismo para todos. BBVA fue la entidad más agresiva en la venta de deuda. Según la información recogida en el informe anual, a cierre del pasado ejercicio la entidad que preside Carlos Torres era propietaria de bonos soberanos españoles por valor de 16.544 millones, un 43,6% menos que en el mismo periodo del año anterior (29.367 millones). En la segunda mitad del año, BBVA aprovechó el repunte de las rentabilidades para reducir su exposición al riesgo soberano. Además de acelerarla, con estas ventas la cartera de deuda pública española baja a mínimos de 2011-2010, coincidiendo con los momentos más duros de la crisis de deuda de la zona euro. En 2011 la cartera de bonos públicos ascendía a 19.271 millones y un año antes se situaba en los 15.337 millones, lejos de los 40.799 millones registrados a cierre de 2015.

Un escalón por debajo se sitúa Santander. A cierre de 2021, la entidad que preside Ana Botín contaba con una exposición directa a España de 19.557 millones, 4.688 millones menos que en el mismo periodo del año anterior. Estas cifras contrastan con los 62.637 millones registrados en 2017.

La rebaja de la exposición de Santander a la deuda pública española tuvo lugar durante los seis primeros meses del año. Entre diciembre de 2020 y junio de 2021 la entidad recortó en más de 5.000 millones las tenencias de deuda. En el segundo semestre del pasado ejercicio, la estrategia del banco marcó un punto de inflexión a la tendencia que ha venido imperando en los últimos años y aprovechó el alza de rentabilidades que registran los bonos soberanos para elevar la exposición directa a España. Eso sí, el repunte se limitó a 316 millones.

Ahora que los bancos centrales se preparan para retirar los estímulos puestos en marcha tras el estallido de la pandemia, es de esperar que las rentabilidades de los bonos repunten. En este contexto, las entidades empiezan a replantearse su estrategia. Con el potencial de revalorización de la deuda soberana agotado, los bancos ven en los mayores retornos vía intereses y cupones una buena forma de mejorar sus ingresos a la espera de que el repunte de los tipos de interés se haga realidad. No obstante, las entidades deberán gestionar las compras con prudencia para evitar caer en el peligroso tándem entre el riesgo soberano y riesgo financiero que tantos sustos generó en la crisis de 2011-2012.

Junto a Santander, CaixaBank fue la otra entidad que aprovechó el repunte de los rendimientos para comprar deuda pública por valor de 2.000 millones. Esto unido a la integración con Bankia en marzo de 2021 ha llevado al banco a elevar exposición a la deuda pública española hasta los 86.790 millones, un 88% más (40.641 millones) que en 2020.

Sabadell ha aprovechado las plusvalías logradas con la venta de bonos para financiar los planes de ajuste de plantilla. A cierre de 2021 las tenencias de deuda pública española se limitaban a 13.000 millones, unos 2.300 millones menos que en el mismo periodo de 2020 y mínimo histórico, según indican fuentes financieras.

La lista de entidades del Ibex 35 la cierra Bankinter. La entidad era propietaria de bonos públicos españoles valorados en 4.500 millones, sin cambios respecto a junio y 200 millones menos que un año antes.

Mayor exposición a Italia

Periferia zona euro. De las entidades que segregan las tenencias en función de la nacionalidad se desprende la idea de que, junto a la deuda pública española, la italiana es una de las opciones dentro de la periferia de la zona euro que más convence a los bancos. A cierre de 2021 las tenencias de bonos públicos transalpinos ascendían a 14.680 millones, un 7,9% más que un año antes. BBVA fue el que más incrementó su exposición. A lo largo del pasado ejercicio, la entidad compró bonos públicos italianos por valor de 3.320 millones, hasta alcanzar una valoración de 7.474 millones. Producto de la integración con Bankia, a cierre del pasado ejercicio CaixaBank tenía en cartera bonos soberanos de Italia que a precios de mercado estaban valorados en 4.122 millones, 1.482 millones más que en 2020. Estos incrementos compensan las rebajas acometidas por Santander (3.131 millones menos) y Sabadell (600 millones).

Otros países. Fuera de la zona euro es destacada la exposición de Santander a EE UU con 22.469 millones. BBVA dispone de bonos estadounidenses por valor de 1.744 millones, 571 millones menos.

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