Transporte

Alsa volvió a beneficios en 2021 y National Express recortó las pérdidas hasta los 43 millones de euros

El grupo británico intentará recuperar el dividendo en el presente 2022

Un autobús de Alsa en la Estación Sur de Madrid.
Un autobús de Alsa en la Estación Sur de Madrid.

El operador de transporte de viajeros por carretera Alsa abandonó el año pasado los números rojos después de una gradual recuperación de la demanda. La filial del grupo británico National Express ha declarado un beneficio operativo de 35,2 millones de euros, desde unas pérdidas de 105 millones en 2020. Sus ingresos rozaron los 836 millones, lo que supone un incremento del 32,7%, registro que aún está lejos de los 940 millones facturados en 2019.

En el caso de National Express, el balance sigue siendo negativo: obtuvo unas pérdidas operativas de 36,2 millones de libras (unos 43,1 millones de euros), reduciéndolas desde los 381 millones de libras de 2020. La compañía, que se vio afectada, aún por restricciones a la movilidad en Reino Unido, acumuló unas pérdidas brutas de 84,9 millones de libras (445 millones de libras en 2020).

El tráfico de viajeros de la matriz de Alsa creció un 37%, lo que impulsó los ingresos un 11%, hasta los 2.170 millones de libras. El ebitda mejoró un 61%, marcando 300 millones de libras. El repunte vino de Norteamérica (9%), Alsa (8%) y de las operaciones ferroviarias en Alemania (3%).

En Alsa han surtido efecto tanto la reactivación del mercado en España y Marruecos como las medidas de ahorro tomadas durante el primer año de pandemia. Tras ello, la empresa cuenta con una estructura organizativa más ligera. Los servicios urbanos de la firma asturiana incrementaron la base de usuarios hasta alcanzar una tasa de recuperación del 73% en España respecto a 2019 y del 50% en Marruecos. Una reactivación que se queda en el 48% para los servicios de larga distancia en el territorio español.

El consejero delegado de Alsa, Francisco Iglesias, ha subrayado que el bajo nivel de facturación no ha impedido mantener la apuesta por tecnologías limpias. La empresa puso el año pasado el primer autobús de hidrógeno en una línea urbana en España y el objetivo de Alsa es tener el 100% de la flota urbana en este país con cero emisiones en 2035.

Iglesias ha resaltado tanto la recuperación de la demanda como la incorporación de nuevas operaciones de transporte urbano en España y Marruecos, como son los contratos de transporte urbano de Granada, Jaén y de la comarca guipuzcoana de Buruntzaldea. Alsa también inicia este año los contratos en Lisboa y Oporto, mientras sigue atenta a las oportunidades en Francia e Italia.

El CEO de National Express, Ignacio Garat, ha resaltado el efecto del levantamiento de las restricciones en los mercados en que opera el grupo. National Express dice seguir comprometida con los objeticos de reducción de emisiones y mantiene su hoja de ruta “Evolve”. Para el presente ejercicio la compañía espera mayor solidez en la vuelta de la demanda, lo que podría permitir la recuperación del pago de dividendos.

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